ALERTA: Riesgos de la automedicación

ALERTA: Riesgos de la automedicación

Cada vez es más fácil conseguir medicamentos, bien sea por la bajada de los precios o por la gran oferta que ofrece internet al respecto. La automedicación es la utilización de medicamentos por iniciativa propia sin ninguna intervención por parte del médico.

Cuando decimos ‘sin ninguna intervención médica’ nos referimos a que este profesional no interviene ni el diagnóstico de la enfermedad, ni en la prescripción ni en la supervisión del tratamiento.

Actualmente, y en la sociedad en la que vivimos, este hábito está cada vez más en auge. Sin embargo, la mayoría de las personas no saben los daños que pueden estar haciendo, tanto a sí mismas como al resto de la población, al tomar medicamentos sin ningún tipo de guía médica.

No obstante, en ocasiones, la automedicación puede ser conveniente si se utiliza con el fin de tratar síntomas menores como el dolor de cabeza, la fiebre o un resfriado, por ejemplo. Sin embargo, este hábito debe ser por tiempo limitado, ya que, si los síntomas continúan, se debe acudir a la consulta.

Entre los fármacos más utilizados para la automedicación están los analgésicos y los antibióticos.

Analgésicos para automedicación

Analgésicos

Las cifras disponibles sobre el consumo de estos medicamentos nos indican una exposición masiva de la población a los analgésicos en todos los grupos de edad y para un amplio abanico de enfermedades.

Cuando se abusa de estos fármacos, o se utilizan de forma indiscriminada o sin control de un profesional, pueden ocasionar efectos adversos graves relaciones con el aparato digestivo o el riñón, como úlceras gástricas o necrosis hepáticas.

Antibióticos para automedicación

Los antibióticos son solicitados en las farmacias por los propios pacientes sin ni siquiera tener un diagnóstico médico infeccioso que justifique su uso. En otros casos, reutilizan un envase previo y van a la farmacia pidiendo una marca conocida.

España se encuentra entre los países con mayor grado de automedicameción con antibióticos. En consecuencia, España muestra registros muy desfavorables de resistencia a antibióticos, especialmente en patógenos bacterianos de ámbito extrahospitalario.

No se deben utilizar antibióticos sin estar prescritos por un médico. El uso indiscriminado de estos fármacos supone un grave peligro para la salud de la población mundial.

Además de estos dos grupos de fármacos, también se utilizan para automedicación otros como:

  • Antisépticos tópicos.
  • Suplementos vitamínicos y minerales.
  • Antigripales y antitusígenos.
  • Digestivos, laxantes, antiácidos y antiflatulentos.

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¿Qué es la resistencia a los antibióticos?

Antibióticos

Un gran problema que tenemos hoy en día en el ámbito de la salud es la resistencia a los antibióticos. Seguramente hayas oído algo acerca de ello, pero no lo tienes del todo claro y no le das la importancia que tiene.

Pues bien, que las cepas sean resistentes a antibióticos quiere decir, básicamente, que este antibiótico ha dejado de ser eficaz contra esa bacteria. ¿Y eso cómo puede pasar? Hay diversos mecanismos que desarrollan estos microorganismos para defenderse del efecto del fármaco.

Por otra parte, podéis pensar que, si ese fármaco ha dejado de ser eficaz frente a esa bacteria, podremos usar otro y se acaba el problema.

Sí, es la solución que tenemos hoy en día, pero el problema reside en que abusamos del uso de los antibióticos y esas bacterias que están siendo tratadas con el otro antibiótico también pueden hacerse resistentes a él.

Por lo tanto, cada vez son menos los antibióticos que tenemos como arsenal contra las bacterias patógenas y podríamos quedarnos sin cura.

El desarrollo de nuevos fármacos es un proceso complejo, largo y muy costoso. Por esta razón, es de suma importancia no automedicarse y seguir siempre las recomendaciones del médico.

Riesgos para la salud de la automedicación

La automedicación sin control médico o farmacéutico comporta una serie de riesgos para la salud que, en la mayoría de los casos, son desconocidos para los ciudadanos. Entre ellos podemos mencionar:

  • Toxicidad.
  • Falta de efectividad porque se utilizan en situaciones no indicadas. Un caso muy típico es la administración de antibacterianos para tratar enfermedades víricas.
  • Dependencia o adicción, como puede ocurrir con las benzodiazepinas.
  • Enmascaramiento de procesos clínicos graves.
  • Resistencia a los antibióticos como ya hemos explicado.

Conclusión

Si tienes cualquier duda sobre la medicación consulte con su médico o farmacéutico. Nunca tome ningún medicamento que requiera receta para su administración sin que haya sido prescrito por un médico.

En los casos en lo que se vaya a automedicar con un fármaco que no requiera receta, consulte siempre con el farmacéutico para el correcto uso del mismo.

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