
Osteoporosis también aumenta entre personas menores de 50 años
La osteoporosis, tradicionalmente asociada con mujeres después de la menopausia y personas de edad avanzada, también está siendo diagnosticada con mayor frecuencia en menores de 50 años, según expertos de la Sociedad Española de Reumatología (SER).
La organización señala que la osteoporosis continúa siendo una enfermedad infradiagnosticada e infratratada. En España afecta a unos tres millones de personas y está relacionada con alrededor de 300.000 fracturas por fragilidad ósea cada año.
El impacto sanitario y económico de estas fracturas alcanza aproximadamente los 4.000 millones de euros anuales, mientras que los especialistas anticipan un incremento de los casos durante los próximos diez años.
Osteoporosis en personas jóvenes
El aumento de diagnósticos en menores de 50 años fue uno de los temas abordados durante la octava edición del curso de la SER sobre osteoporosis y patología metabólica ósea.
Enrique Casado, jefe de sección de Reumatología del Hospital Universitari Parc Taulí de Sabadell, atribuye esta tendencia a varios factores, entre ellos una mayor sensibilización y realización de pruebas diagnósticas, cambios en los hábitos de vida y una mayor presencia de enfermedades asociadas con la pérdida de masa ósea.
Cuando la osteoporosis aparece en personas jóvenes, los especialistas consideran necesario investigar posibles causas secundarias.
Entre ellas se encuentran las enfermedades inflamatorias y autoinmunes, alteraciones hormonales, trastornos nutricionales, menopausia precoz y el uso de determinados medicamentos, especialmente los corticoides.
Casado también señala que entre los factores relacionados con los hábitos de vida se encuentran el sedentarismo, una menor exposición solar y dietas restrictivas que pueden aportar cantidades insuficientes de proteínas, calcio y otros nutrientes.
En los hombres, el experto identifica el consumo excesivo de alcohol como el factor más frecuente asociado a osteoporosis.
La genética también influye
Los factores genéticos tienen un peso importante en la salud ósea. Según los especialistas, la genética explica entre el 60 % y el 70 % de la variación de la masa ósea entre las personas.
Por ello, los antecedentes familiares, especialmente de fractura de cadera, pueden aumentar el riesgo.
La SER considera fundamental realizar una valoración médica cuando una persona menor de 50 años presenta una fractura tras un traumatismo mínimo, una pérdida importante de masa ósea o varios factores de riesgo.
La edad, por sí sola, no debería descartar la posibilidad de osteoporosis.
La prevención comienza desde la infancia
Los especialistas destacan que la prevención de la osteoporosis debe comenzar desde edades tempranas, con el objetivo de alcanzar un adecuado pico de masa ósea y mantenerlo durante toda la vida.
Para ello recomiendan una alimentación equilibrada, con un aporte adecuado de calcio y proteínas, además de ejercicio físico que incluya trabajo de fuerza y actividades destinadas a mejorar el equilibrio.
Respecto a la vitamina D, la SER señala que la suplementación por sí sola no previene la osteoporosis y que la necesidad de utilizar suplementos debe determinarse de manera individual.
Tratamientos cada vez más personalizados
El abordaje terapéutico de la osteoporosis también avanza hacia una mayor personalización, especialmente mediante la identificación de pacientes con un riesgo muy elevado de fractura y la planificación del tratamiento a largo plazo.
La estrategia terapéutica se determina cada vez más en función del riesgo individual de fractura y de las características clínicas de cada paciente.
En determinados pacientes con riesgo muy elevado, la evidencia disponible respalda iniciar el tratamiento con medicamentos que estimulan la formación de hueso y continuar posteriormente con terapias destinadas a prevenir una nueva pérdida de masa ósea.
Otro avance destacado por los especialistas es la expansión de las Unidades de Fractura o FLS, cuyo objetivo es identificar a las personas que han sufrido una fractura tras una caída o un traumatismo de baja intensidad.
Una fractura de este tipo puede constituir la primera manifestación de osteoporosis.
Dacia Cerdá, reumatóloga del Hospital de Sant Joan Despí Moisès Broggi de Barcelona, explica que estas unidades permiten evaluar la salud ósea y el riesgo de nuevas fracturas, facilitar el acceso al tratamiento y mejorar la coordinación entre los profesionales involucrados.
Incertidumbre sobre los agonistas GLP-1
Los efectos de los agonistas del receptor GLP-1, utilizados para el tratamiento de la diabetes y la obesidad, constituyen otra de las líneas de investigación relacionadas con la salud ósea.
Los especialistas señalan que existe controversia sobre su efecto global.
Por un lado, una pérdida importante de peso y masa muscular podría aumentar el riesgo de caídas y fracturas. Por otro, algunos estudios apuntan a posibles efectos beneficiosos sobre el hueso, relacionados con un aumento de su formación y una disminución de la reabsorción ósea.
La SER considera que todavía se necesita más investigación para determinar con mayor precisión el impacto de estos tratamientos sobre la salud ósea.
El aumento de los diagnósticos en personas jóvenes refuerza, según los especialistas, la necesidad de identificar factores de riesgo y causas secundarias de pérdida de masa ósea, además de fortalecer las estrategias de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento individualizado.






