
Los primeros días de vida concentran la mayor parte de las muertes infantiles notificadas en República Dominicana. Hasta la semana epidemiológica 41 de 2026, el sistema de vigilancia registró 1,585 fallecimientos de menores de un año. De ellos, 1,311 ocurrieron durante el período neonatal: aproximadamente ocho de cada diez.
Con ese panorama, el Ministerio de Salud Pública reunió a organismos internacionales y agencias de cooperación para coordinar acciones dirigidas a reducir la mortalidad materna, infantil y neonatal. La agenda plantea fortalecer la identificación temprana de embarazos de riesgo, el seguimiento a las gestantes, la respuesta a emergencias durante el parto y el cuidado de los recién nacidos. Son momentos en los que disponer de un servicio necesita traducirse en recibir atención a tiempo.
“No basta con que los servicios de salud estén disponibles; necesitamos que sean accesibles, oportunos, seguros y de calidad”, expresó el ministro Víctor Atallah.
El boletín de la semana 41, publicado el 29 de octubre y el más reciente localizado en el portal oficial de Epidemiología, permite dimensionar el desafío. Mientras en las primeras 41 semanas de 2025 se notificaron 1,583 muertes infantiles, en el mismo período de 2026 el acumulado llegó a 1,585: dos más.
En el componente neonatal, incluido dentro del total infantil, los registros pasaron de 1,300 a 1,311, once defunciones adicionales. La comparación muestra que el número de fallecimientos sigue prácticamente sin variación y que las primeras semanas de vida continúan siendo el punto de mayor concentración. Durante la semana 41 fueron notificadas 40 muertes infantiles, de las cuales 19 correspondieron al período neonatal. Las cifras son preliminares y pueden actualizarse conforme avanzan las investigaciones y la clasificación de los casos.
Menos muertes maternas, pero persisten pérdidas
La mortalidad materna presenta una reducción: pasó de 150 defunciones notificadas hasta la semana 41 de 2025 a 127 en igual período de 2026, equivalente a unas 23 muertes menos y una disminución aproximada del 15 %. Durante esa última semana se notificaron tres fallecimientos maternos, procedentes de San Pedro de Macorís, San Cristóbal y el Distrito Nacional.
La reducción convive con la necesidad de revisar qué ocurrió en cada caso y qué oportunidades de atención pudieron identificarse. El propio boletín señala que Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud mantienen auditorías clínicas, revisión de defunciones y seguimiento a la calidad de los servicios.
En la reunión, Atallah reconoció que persisten brechas pese a la ampliación de servicios y las mejoras de infraestructura que atribuye a las intervenciones del sector.
El encuentro incluyó la presentación de la Estrategia Nacional para Acelerar la Reducción de la Mortalidad Materna. Como resultado esperado, se contempla definir acciones, responsables, plazos e indicadores para dar seguimiento a los compromisos.
“Esta reunión no debe ser solamente un espacio de intercambio de información, sino una oportunidad para tomar decisiones, identificar necesidades prioritarias y establecer compromisos concretos”, manifestó el ministro.
La representante de la OPS/OMS, Elisa Prieto, destacó la importancia de fortalecer la atención primaria, los recursos humanos y los sistemas de información, incluido el registro nominal que implementan las autoridades.
Participaron también UNICEF, UNFPA, PNUD, CDC, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Programa Mundial de Alimentos y FAO.
El seguimiento a esa agenda permitirá examinar qué cambia en los establecimientos: cómo se detectan los riesgos, cómo se organiza un traslado y con qué personal y recursos se responde a una emergencia.







