Las Enfermedades Crónicas No Transmisibles son una hemorragia para las economías latinoamericanas, no sólo por el gasto requerido para atenderlas, sino por la incapacidad y ausentismo laboral que causan.
Así lo aseguró un análisis realizado durante el diálogo encuentro “Costa Rica: Ecosistemas de Innovación para un Acceso Oportuno en Salud”, organizado por las federaciones Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (FEDEFARMA) e Internacional de la Industria Farmacéutica (FIFARMA), basado en la situación de Costa Rica.
En la actividad se informó que durante el período contado del 2018 al 2022 las economías latinoamericanas dejaron de producir 985 mil millones de dólares por pérdidas de productividad causadas por enfermedades crónicas.
Enfermedades crónicas son hemorragia para economías AL
Se aseguró que recuperar esa productividad, los mayores de 15 años tendrán que trabajar 10.3 días más.
En el evento, realizado en la capital costarricense, se citó el estudio “Carga Socioeconómica de las principales enfermedades en ocho países de América Latina”, al revelar que la carga socioeconómica incide en una mortalidad más temprana o una jubilación prematura.
Se detalló que, combinados estos factores con el envejecimiento de la población, supone una amenaza para la sostenibilidad fiscal al ejercer presión sobre los sistemas públicos de pensiones y sanidad.
Igualmente, en la disminución de la fuerza laboral se traduce en una reducción de los insumos, provocando así un aumento de los costos de producción y la consiguiente disminución de la oferta de bienes y servicios.
Asimismo, en los sectores en los que escasean las cualificaciones específicas, como en el sector sanitario, los empresarios entran en una competencia salarial para atraer a los escasos empleados, lo cual aumenta aún más los costos de producción.
Se agregó que la carga social de una enfermedad, además de afectar la fuerza laboral, impacta las desigualdades socioeconómicas y de género, por lo tanto, incide en la pobreza.
Se precisó que las familias tienen menos ingresos tanto para invertir en salud y en educación de sus hijos.
La doctora Karla Hernández Villafuerte, investigadora costarricense en economía en salud del Instituto Alemán de Investigación Económicas WifOR, analizó el valor monetario de la carga socioeconómica de las enfermedades: cardiovasculares, neoplasias, cardiopatías isquémicas, infecciones respiratorias bajas, cáncer de mama, diabetes tipo 2 y migraña.
En su análisis incluyó a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México y Perú.
“De acuerdo con el estudio, en Costa Rica la carga socioeconómica de estas enfermedades en 2022 equivalía al 4.0 por ciento del PIB, unos mil 800 millones de dólares”, comentó Diego Salas, director de Asuntos Regulatorios de FIFARMA.
Fernando Vizquerra, director ejecutivo de FEDEFARMA, explicó que “una enfermedad no solo afecta la salud, también afecta la capacidad de las personas para trabajar y ser productiva, por lo tanto, los ingresos familiares”.
Anotó que representa un gasto en los sistemas de salud y, una afectación de la productividad.
“Por eso hacemos un llamado para que trabajemos en invertir en promoción de la salud, prevención de enfermedades y sistemas sanitarios eficaces es fundamental para mantener y mejorar el crecimiento económico de un país”.
