El 14 de marzo de 1966 nació en República Dominicana una institución que marcaría un antes y un después en la historia de la salud sexual y reproductiva: Profamilia. Pionera en la promoción de la planificación familiar y el acceso a métodos anticonceptivos, su trabajo abrió un debate público que hasta entonces permanecía silenciado.
La educación como piedra angular
Desde sus inicios, Profamilia se apoyó en la educación como herramienta fundamental. Bajo el lema de la procreación consciente y la libertad de decisión, enfrentó mitos, dogmas religiosos y resistencias políticas que negaban a las parejas el derecho a decidir el tamaño de su familia.
Cuatro etapas de transformación
• Primera etapa: planificación familiar y defensa del derecho de las mujeres a la salud y la educación.
• Segunda etapa: expansión del acceso a anticonceptivos con programas comunitarios y creación de una red de voluntarias que llevó educación casa por casa.
• Tercera etapa: diversificación de servicios, inclusión de jóvenes y enfoque en género y violencia basada en género.
• Cuarta etapa: consolidación de clínicas y servicios integrales de salud sexual y reproductiva, con énfasis en derechos, VIH y atención a la población joven.
Una ruptura con la cultura del silencio
Profamilia introdujo en la agenda nacional temas ausentes: la relación entre población y desarrollo, la salud de las mujeres y la necesidad de políticas públicas inclusivas. Su incidencia contribuyó a la creación del Consejo Nacional de Población y Familia (CONAPOFA) y a la transformación de la visión estatal sobre la planificación familiar.
Misión y visión
Hoy, Profamilia se define como una institución líder en la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, ofreciendo servicios con calidad y calidez.
