Dejar de consumir carne produce cambios visibles en el organismo, según investigaciones de instituciones como Harvard, la Academy of Nutrition and Dietetics y la OMS.
Pérdida de peso: Al reducir calorías y grasas saturadas, muchas personas experimentan una disminución del peso corporal.
• Mejora cardiovascular: El reemplazo de carnes por vegetales, legumbres y cereales integrales favorece la salud del corazón y reduce el colesterol.
• Microbiota intestinal: La flora intestinal se diversifica gracias al aumento de fibra, lo que fortalece el sistema inmunitario.
• Reducción de inflamación: Estudios señalan que una dieta basada en plantas puede disminuir marcadores inflamatorios en el organismo.
Posibles riesgos
• Déficit de vitamina B12: Este nutriente esencial se encuentra principalmente en productos animales, por lo que debe suplementarse o buscar alternativas fortificadas.
• Proteínas incompletas: Aunque las legumbres y cereales aportan proteínas, es necesario combinarlos para asegurar todos los aminoácidos esenciales.
• Hierro y zinc: Su absorción es menor en fuentes vegetales, lo que puede requerir ajustes dietéticos o suplementos.
