Las autoridades sanitarias estatales encendieron la alerta tras detectar una infección transmitida por mosquitos en un habitante de Harris County. La notificación coincide con el inicio del aumento estacional de enfermedades vectoriales en el sur de Estados Unidos.
El Departamento de Servicios de Salud Estatal de Texas confirmó el primer caso humano de virus del Nilo Occidental en el estado durante 2026, en un paciente residente del condado de Harris, área que incluye la ciudad de Houston. La notificación, divulgada el martes y recogida por ABC News, marca el inicio de la temporada de actividad de mosquitos en Estados Unidos, cuando aumentan los riesgos de transmisión de enfermedades asociadas.
“Todos los texanos deben tomar precauciones contra las picaduras de mosquitos para mantenerse sanos y salvos”, señaló Shuford en un comunicado, citado por ABC News. Recomendó eliminar agua estancada en los hogares para dificultar la proliferación de mosquitos.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en 2025 se notificaron 2.076 casos de virus del Nilo Occidental en 47 estados, con Colorado reportando la mayor incidencia (285), seguido por Illinois, Texas, Minnesota y California. Desde 1999, el virus provocó cerca de 2.900 muertes en el país, de acuerdo con el CDC.
El virus del Nilo Occidental representa un desafío persistente en salud pública por su capacidad de propagarse en amplias regiones y provocar cuadros graves en determinados pacientes.
Cómo se transmite y a quiénes afecta el virus
El West Nile virus es la principal causa de enfermedad transmitida por mosquitos en los Estados Unidos continentales, según el CDC. Se propaga principalmente a través de la picadura de un mosquito infectado, que suele haberse contagiado previamente al alimentarse de aves portadoras del virus.
Existen formas poco frecuentes de transmisión, como transfusiones de sangre, trasplantes de órganos, exposición en laboratorios o, en raros casos, transmisión de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.
Cualquier persona residente o visitante en zonas donde circula el virus está en riesgo de infección, aunque el riesgo de enfermedad grave aumenta con la edad avanzada, la presencia de enfermedades crónicas (cáncer, insuficiencia renal, hipertensión arterial) o un sistema inmunológico debilitado.
La cadena de transmisión involucra principalmente a los mosquitos, que pueden diseminar el virus tras alimentarse de aves infectadas. Personas de todas las edades pueden contraer la infección, aunque ciertos grupos presentan mayor vulnerabilidad (OCV)
La cadena de transmisión involucra principalmente a los mosquitos, que pueden diseminar el virus tras alimentarse de aves infectadas. Personas de todas las edades pueden contraer la infección, aunque ciertos grupos presentan mayor vulnerabilidad (OCV)
Síntomas, diagnóstico y prevención
La mayoría de las personas infectadas con el virus del Nilo Occidental no desarrolla síntomas. Según el CDC, sólo una fracción de los casos presenta manifestaciones clínicas, que pueden dividirse en dos grandes grupos:
Síntomas leves:
Fiebre
Dolor de cabeza
Dolores musculares o articulares
Vómitos y diarrea
Erupciones cutáneas
En muchos casos, la fatiga y la debilidad pueden persistir durante semanas o meses después de la infección.
Síntomas graves:
Fiebre alta
Dolor de cabeza intenso
Rigidez de cuello
Desorientación, estupor, coma
Temblores, convulsiones
Debilidad muscular, pérdida de visión, entumecimiento o parálisis
Las complicaciones pueden afectar permanentemente el sistema nervioso central o derivar en hospitalización o muerte.
Las manifestaciones clínicas varían desde cuadros leves y transitorios hasta complicaciones neurológicas que requieren hospitalización y pueden dejar secuelas
Periodo de incubación
Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 6 días tras la picadura, aunque pueden tardar más en personas inmunodeprimidas.
ABC News y el CDC advierten que cada año se reportan alrededor de 2.000 casos en Estados Unidos, pero la cifra real es mayor, ya que muchas personas permanecen asintomáticas o atribuyen síntomas leves a otras causas.
El diagnóstico se confirma mediante pruebas específicas de laboratorio. El CDC recomienda consultar a un profesional de la salud ante la sospecha de infección.
La confirmación de la infección depende de pruebas específicas en laboratorio, pero se estima que muchos casos leves pasan inadvertidos y no llegan a registrarse en los sistemas oficiales.
Prevención y tratamiento
No existe una vacuna ni tratamiento antiviral específico para el West Nile virus. La mejor protección es evitar las picaduras de mosquitos:
Eliminar aguas estancadas en el domicilio o alrededor, para reducir criaderos.
Utilizar repelentes recomendados por autoridades sanitarias.
Protegerse con ropa adecuada y mosquiteros, especialmente durante las horas de mayor actividad de estos insectos.
En cuanto al tratamiento
Los especialistas sugieren reposo, hidratación y analgésicos para aliviar los síntomas leves.
Los casos graves pueden requerir hospitalización para recibir cuidados de apoyo.
