Cada 29 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Salud Digestiva, una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO) con el objetivo de crear conciencia sobre las enfermedades del aparato digestivo y promover hábitos que contribuyan al bienestar intestinal.
Para este 2026, la campaña internacional está enfocada en la diarrea crónica, una condición que, según la entidad, suele ser subestimada o malinterpretada, ya que muchas personas sienten vergüenza y evitan buscar atención médica hasta que los síntomas se agravan.
La organización advierte que la diarrea crónica puede ser señal de enfermedades subyacentes más serias, como la colitis ulcerosa o el síndrome del intestino irritable, por lo que considera fundamental promover la consulta médica oportuna y la educación sobre sus síntomas.
Como parte de la campaña, la WGO destacó tres mensajes clave:
“Aprende a interpretar lo que tu colon intenta decirte”.
“Ante la duda, descarte cualquier afección subyacente”.
“La diarrea crónica merece atención, no vergüenza”.
De acuerdo con el Centro Médico ABS, la salud digestiva se refiere al bienestar integral del sistema digestivo y depende de factores como una correcta digestión de los alimentos, un tránsito intestinal adecuado, una microbiota equilibrada y defensas fortalecidas.
En ese sentido, la Fundación Canadiense para la Salud Digestiva explica que el sistema digestivo tiene la función de descomponer los alimentos en nutrientes que el cuerpo pueda absorber y utilizar. Las proteínas se convierten en aminoácidos, los almidones en azúcares simples y las grasas en ácidos grasos y otras moléculas pequeñas que luego son distribuidas por el torrente sanguíneo.
La entidad añade que el proceso digestivo puede durar desde varias horas hasta días, dependiendo de los alimentos consumidos.
¿Qué debes comer para cuidar tu intestino?
La Fundación recomienda mantener una alimentación variada y balanceada para favorecer la salud intestinal y el correcto funcionamiento del aparato digestivo. Entre los alimentos recomendados están:
Verduras y frutas
Granos integrales
Legumbres
Carnes magras
Grasas saludables, como aceites, frutos secos y semillas
Alimentos probióticos y prebióticos
Hierbas y especias
