
¿Alguna vez has querido decir algo, pero las palabras no te salen con fluidez? Para una persona con tartamudez, esta dificultad puede aparecer al intentar comunicarse.
La logopeda Estefanía Rodríguez, del Centro Creciendo, explicó que la tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla que afecta al 5 % de la población infantil y tiene una prevalencia aproximada del 1 % en la población general.
Indicó que se enmarca dentro de los trastornos del neurodesarrollo y tiene una base neurofisiológica. Además, aclaró que sus causas no son emocionales: las personas que tartamudean saben lo que quieren decir, pero pueden tener dificultades para expresarlo con fluidez.
Entre sus manifestaciones están la repetición o prolongación de palabras, sílabas, consonantes o vocales. Los primeros signos suelen aparecer entre los dos y los cuatro años.
Cada 22 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Tartamudez, una fecha que invita a reflexionar sobre cómo comunicarnos con quienes presentan esta condición.
¿Cómo apoyar a una persona con tartamudez?
La logopeda Vani Namino señaló que lo primero es reflexionar sobre nuestro comportamiento cuando hablamos con una persona que tartamudea.
Entre las acciones que se deben evitar están impacientarse, terminar las palabras por la otra persona, evadir su mirada o pedirle que se detenga y vuelva a comenzar.
“Lo único que estamos haciendo es dándole la sensación a la persona que lo que está haciendo no nos gusta, que está mal”, subrayó en un video publicado en sus redes sociales.
Namino recordó que la tartamudez es un trastorno involuntario de la fluidez y que quien la presenta puede experimentar las interrupciones del habla como una pérdida de control.
“La persona sabe exactamente qué quiere decir, pero no le sale porque hay algo que se atasca y no lo puede decir”, explicó.
También advirtió que expresiones como “para”, “piensa lo que vas a decir” o “relájate”, aunque se digan con la intención de ayudar, pueden generar experiencias negativas y hacer que la persona comience a evitar hablar por temor a trabarse.
Dar tiempo, escuchar y mantener el contacto visual
Como recomendación, Namino destacó la importancia de dar a la persona el tiempo y el espacio necesarios para expresar lo que quiere comunicar, sin apresurarla ni intentar completar sus palabras.
Asimismo, indicó que la tartamudez no tiene que ver con la respiración ni con los nervios y aconsejó mantener el contacto visual durante la conversación.
“No le hagas ningún comentario con respecto a lo que dice ni cómo lo dice, sino escucha qué te está diciendo”, concluyó.







