
Un diagnóstico de depresión o agotamiento no garantiza, por sí solo, que el Seguro de Riesgos Laborales cubra la atención. La ampliación anunciada por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) incorpora estas afecciones al nuevo Cuadro de Enfermedades Profesionales, pero exige establecer su relación con el trabajo que desempeña la persona.
La Resolución 00270-26 incluye cuadros depresivos, síndrome de burnout o agotamiento y trastornos no orgánicos del sueño asociados al ámbito laboral. Según la institución, es la primera incorporación de afecciones vinculadas a factores psicosociales dentro de esta cobertura en República Dominicana.
El cambio abre una vía de protección para los trabajadores afectados. Para acceder a ella, el caso debe ser notificado y evaluado por el Instituto Dominicano de Prevención y Protección de Riesgos Laborales (IDOPPRIL), encargado de determinar si corresponde reconocerlo como enfermedad profesional.
Cómo comienza el proceso
El procedimiento general publicado por el IDOPPRIL contempla completar el formulario de Aviso de Enfermedad Profesional, identificado como EPR-1, y presentar un documento de identidad. La notificación puede tramitarse mediante los formularios disponibles en sus oficinas o a través de la plataforma institucional.
Las instrucciones mencionan la intervención de Recursos Humanos, el jefe inmediato o cualquier interesado en la formalización del aviso.
Después deben aportarse los documentos médicos para investigar el caso. El listado institucional incluye la constancia de primera atención, resultados de estudios diagnósticos, certificados médicos y licencia médica. Los requisitos aplicables a cada expediente deben confirmarse con el organismo.
El paso decisivo: reconocer el origen laboral
La calificación del evento es el análisis mediante el cual el IDOPPRIL determina si la condición notificada corresponde a una enfermedad profesional. Ese servicio es gratuito.
Su ficha establece 72 horas laborales como tiempo de respuesta a la solicitud, cuando aplique, pero advierte que la realización del proceso depende del alcance y la complejidad. Por tanto, ese plazo no debe interpretarse como una garantía de aprobación definitiva de la cobertura.
Una vez reconocido el origen laboral, el IDOPPRIL asumirá los gastos de salud derivados de la enfermedad conforme a las disposiciones vigentes. Las prestaciones económicas por incapacidad requieren, además, la documentación y validación correspondientes.
Si el caso es rechazado
Los afiliados inconformes con una calificación que descarte el origen laboral pueden solicitar una reinvestigación mediante el formulario FO-SC-001. El trámite está disponible presencialmente y mediante la opción de apelación de la plataforma “Consulta tu caso”, sin costo.
La información consultada describe la ruta general para las enfermedades profesionales. Queda por precisar cómo se aplicará a las nuevas afecciones psicosociales: qué criterios permitirán vincularlas con el trabajo, qué especialistas intervendrán y cómo podrá continuar el expediente si el empleador se opone a la notificación.
Es en esa evaluación donde la ampliación anunciada deberá convertirse en una respuesta concreta para el trabajador.






