Acidófilos: qué son y cuáles son sus beneficios

Acidófilos: qué son y cuáles son sus beneficios

Los acidófilos son bacterias buenas que te pueden ayudar a mejorar tu salud. Mira cuáles son los beneficios de incluirlos en tu dieta.
Acidófilos: qué son y cuáles son sus beneficios

Los acidófilos son un grupo de bacterias que forman parte natural de los intestinos, la boca y la vagina. Se caracterizan porque pertenecen a la familia de bacterias acidolácticas, que se usan en la elaboración de alimentos fermentados y tienen aplicación clínica. También forman parte de los famosos probióticos.

Parte de su inclusión dentro de estos últimos es por su participación en el mantenimiento de la microbiota intestinal. Además, son tan versátiles, que se emplean para tratar la inflamación vaginal, la depresión y otros trastornos.

Los encontramos como bacterias liofilizadas en forma de cápsulas, tabletas, polvos, obleas y hasta óvulos vaginales. Pero también forman parte de muchos alimentos fermentados, tanto de origen animal como vegetal.

En este artículo abordaremos sus beneficios, dónde encontrarlas y los cuidados de su ingesta. Así que quédate con nosotros para demostrarte cómo una bacteria tan pequeña puede mejorar la salud.

¿Qué son los acidófilos?

Los acidófilos son un grupo de bacterias conocidas en la ciencia como Lactobacillus acidophilus. Forman parte de la flora normal de la vagina, de la boca y de la microflora intestinal. Se clasifican como bacterias acidolácticas, son fermentadoras y no producen toxinas.

Pertenecen a las probióticas porque benefician la salud. Según lo señala la revista BMJ, comer probióticos puede mejorar la digestión. También protegen contra gérmenes perjudiciales, creando un ambiente ácido no favorable para los patógenos.

Estas bacterias fermentan los carbohidratos (como la lactosa) hasta ácido láctico. Junto a otras bacterias, también se usan en productos farmacéuticos.

Beneficios de los acidófilos para la salud

La ciencia evidencia que los acidófilos pueden mejorar desde una infección de hongos hasta un problema de salud mental, como la depresión. Veamos cuáles son los principales beneficios.

Alivian los síntomas de intolerancia a la lactosa

La Revista Española de Enfermedades Digestivas estima que un 80 % de la población mundial sufre de intolerancia a la lactosa. Muchos de sus síntomas recuerdan a los del intestino irritable. Entre ellos, gases, hinchazón, dolor abdominal y diarrea.

Los acidófilos en forma de suplementos son capaces de aliviar los síntomas de intolerancia al ayudar a degradar la lactosa contenida en los alimentos.

En un estudio publicado por la revista Nutrition Journal, un grupo de personas con intolerancia a la lactosa tomaron suplementos de acidófilos para combatir los síntomas. Los resultados mostraron reducción de los calambres abdominales, de los vómitos y de la diarrea.

Persona con intolerancia a la lactosa.
Los pacientes con intolerancia a la lactosa podrían notar mejoría de sus síntomas al ingerir acidófilos en forma de suplementos.

Combaten las infecciones por hongos y bacterias

La candidiasis es una infección ocasionada por el sobrecrecimiento de una levadura que se encuentra de forma natural en el cuerpo. La forma clínica más común es la infección vaginal, que cursa con ardor, picazón, inflamación y flujo.

Los lactobacilos acidófilos son parte de la flora normal de la vagina y producen ácido láctico para mantenerla ligeramente con un pH ácido. Sí la vagina pierde acidez, entonces las bacterias dañinas pueden crecer.

El estudio de Webb Lauren explica que los acidófilos pueden ayudar a tratar y prevenir la vaginosis bacteriana. Esto ocurre porque aumentan la cantidad de lactobacilos en la vagina, ayudando a restablecer el equilibrio natural.

Por otra parte, cuando se consumen tratamientos largos con antibióticos, también pueden suscitarse infecciones por hongos. Por esta razón, se deben indicar lactobacilos acidófilos junto con los antibióticos, para conservar el equilibrio de la flora.

Podrían combatir la depresión

Desde hace un tiempo, se ha descubierto que las bacterias intestinales influyen sobre las sustancias químicas que libera el cerebro. Por eso, se ha establecido un vínculo entre la salud intestinal y la depresión.

Una revisión sobre este tema concluyó que el consumo de probióticos se asocia con una reducción significativa de la depresión. Además, precisa que los acidófilos pueden disminuir los síntomas de esta enfermedad.

Mejoran la enfermedad inflamatoria intestinal (EII)

La enfermedad inflamatoria intestinal abarca un grupo de trastornos intestinales crónicos de causa desconocida. Incluye a la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Ambas cursan con diarrea, calambres y pérdida de peso.

Un metanálisis de ensayos controlados encontró que la administración de probióticos produce un beneficio adicional al aumentar los períodos sin síntomas en los pacientes con colitis ulcerosa idiopática.

Calman el síndrome de intestino irritable (SII)

En la actualidad, no se sabe bien la causa del SII. Este es un trastorno digestivo que ocasiona diarrea, distensión abdominal, estreñimiento y otros síntomas.

Las investigaciones sugieren que la falta de equilibrio entre los microorganismos que forman parte de la microbiota intestinal podría ser un desencadenante.

Un estudio de gastroenterología reveló que los acidófilos y otros probióticos mejoran los síntomas de SII. Sin embargo, se requieren más investigaciones para comprender el papel que juega la microbiota intestinal en esta patología.

Actúan sobre el sistema inmunitario

Una revisión revela que los probióticos pueden prevenir o aliviar ciertas enfermedades del aparato gastrointestinal. Pueden incluso equilibrar las funciones de la microflora y modular la respuesta inmunitaria.

Se sugiere, por lo tanto, usarlos como tratamiento alternativo en la prevención de las diarreas y en las enfermedades inmunodependientes, como las alergias, las inflamaciones intestinales y las infecciones virales.

Mejoran los síntomas del síndrome de fatiga crónica (SFC)

El síndrome de fatiga crónica es un trastorno que causa una variedad de síntomas, como cansancio, letargo, dolor muscular o articular, malestar general, problemas para dormir y dificultad para la concentración.

Algunos profesionales de la salud aseguran que la causa del SFC tiene que ver con la ausencia de salud intestinal.  En ensayos con ratas de laboratorio a las que se les indujo SFC, cuando se les suministró acidófilos, los síntomas desaparecieron. Sin embargo, se requieren estudios en humanos.

Podrían controlar las infecciones pulmonares y el eccema

Los acidófilos podrían reducir la cantidad y la gravedad de las infecciones respiratorias en los niños. Por otra parte, también se ha observado que, al tomarse como suplementos, logran controlar la dermatitis atópica en el embarazo, en madres lactantes y en los bebés.

Problema de salud mental para tratar con acidófilos.
La aplicación en salud mental es muy prometedora. No obstante, todavía hay que dilucidar varios mecanismos de acción de los acidófilos.

Fuentes de acidófilos y forma de uso

Los acidófilos se encuentran tanto en alimentos como en suplementos. Dentro de los alimentos que aportan estos lactobacilos se encuentran los siguientes

  • Yogur.
  • Kéfir.
  • Tempeh.
  • Miso.
  • Chucrut.
  • Kombucha.
  • Requesón.

Como suplementos, se encuentran en distintas presentaciones: tabletas, cápsulas, en polvo, obleas y óvulos para las infecciones vaginales.

La forma de uso dependerá de lo indicado por el médico. Lo común es ingerirlos a través de las leches fermentadas y yogures con probióticos.