Aceite de semilla de algodón: usos, beneficios y riesgos

Aceite de semilla de algodón: usos, beneficios y riesgos

Las aplicaciones del aceite de semilla de algodón pueden resultar controversiales. Mientras que en algunos casos parece aportar beneficios, en otros acarrea ciertos riesgos.
Aceite de semilla de algodón: usos, beneficios y riesgos

El aceite de semilla de algodón es un producto que se obtiene a partir de las especies de plantas conocidas como Gossypium hirsutum y Gossypium herbaceum. En particular, se emplea para cocinar, aunque también tiene aplicaciones medicinales y cosméticas.

Desde la década de 1880 se incorporó en la dieta americana hasta posicionarse como uno de los aceites vegetales más utilizados en los Estados Unidos. No obstante, en la actualidad no es tan popular en el mercado, ya que fue desplazado por otras variedades, como el de soya o de maíz.

En cualquier caso, es un aceite que se destaca por ser fuente de ácidos grasos polinsaturados, los que se asocian a la salud cardiovascular. Asimismo, es un producto versátil que puede incluirse de muchas formas en la dieta. ¿Qué dicen los estudios? ¿Cuáles son sus posibles riesgos?

Usos del aceite de semilla de algodón

El aceite de semilla de algodón se emplea con regularidad en la industria alimentaria, ya que tiene la capacidad de extender la vida útil de los alimentos. Se puede encontrar en productos como papas fritas, bollería, mayonesa, margarina y aderezos para ensaladas.

Incluso, se prefiere en productos horneados, ya que les proporciona humedad y textura. Otros alimentos en los que se encuentra son los siguientes:

  • Comida oriental.
  • Glaseados.
  • Coberturas batidas.
  • Cereales.
  • Comidas picantes.

Entre otras cosas, cabe señalar que este producto también se utiliza con fines no alimentarios, como las lámparas de aceite, las velas, los insecticidas y los detergentes para ropa. Asimismo, tiene algunos usos medicinales y cosméticos.

Velas de aceite de algodón.
El aceite de algodón no solo es parte de la industria alimenticia y de la farmacología; también se lo encuentra en las velas, por ejemplo.

Beneficios del aceite de semilla de algodón

Los beneficios del aceite de semilla de algodón se atribuyen en gran medida a su calidad nutricional. En concreto, se estima que aporta solo 4 gramos de grasas saturadas por cucharada, es decir, el 16 % de la ingesta diaria recomendada. Con el fin de reducir el riesgo cardiovascular, entes como la American Heart Association sugieren elegir aceites con estas características en cuanto a grasas saturadas.

Ahora bien, también contiene 7 gramos de grasa poliinsaturada por cucharada, lo que le confiere beneficios para la salud del corazón. Para ser más exactos, aporta un 2 % de la ingesta diaria de ácidos grasos omega 3 y un 58 % de omega 6.

En menor proporción también contiene grasa monoinsaturada, que se recomienda en la dieta como complemento para estimular el aumento del colesterol HDL o «bueno». Asimismo, es fuente de vitamina E o alfa-tocoferol, nutriente clave para el metabolismo celular y la prevención de enfermedades. ¿Hay evidencias sobre sus efectos en la salud? ¡Veamos!

No hay estudios que comprueben que el aceite de semilla de algodón tenga propiedades antiinflamatorias. Sin embargo, sí hay evidencias sobre los efectos antiinflamatorios de las grasas monoinsaturadas. En ese orden de ideas, se cree que esta variedad de aceite incide en la disminución de sustancias químicas inflamatorias en la sangre.

Su contenido de grasa monoinsaturada es del 18 %, pero puede incrementarse hasta el 50 % cuando se hidrogena de manera parcial. En cualquier caso, se trata de un complemento nutricional que actúa en el marco de una alimentación sana.

2. Protección de la salud cardiovascular

Los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados que contiene este aceite se vinculan a la reducción del riesgo de eventos cardiovasculares. Un artículo de revisión divulgado en Cochrane Library sugiere que este tipo de lípidos disminuye los niveles de colesterol LDL y aumenta los de colesterol HDL. A su vez, esto reduce el riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular.

Aún así, hay que tener presente que el aceite de semilla de algodón tiene más grasas saturadas que otros aceites vegetales, como el de oliva. Por lo tanto, su consumo en exceso puede tener un efecto contrario. Así pues, ha de emplearse de forma moderada; solo cuando no sea posible elegir otro aceite más amigable con el corazón.

3. Actividad antitumoral

No se trata de una terapia alternativa contra el cáncer. Sin embargo, algunas investigaciones han hecho hallazgos relevantes sobre los beneficios del aceite de semilla de algodón contra esta enfermedad.

Un estudio compartido en Anticancer Research determinó que el gosipol -una toxina natural que está presente en este aceite antes de refinar- ayudó a suprimir las células cancerosas que mostraron resistencia a múltiples medicamentos.

Entre tanto, un estudio en Molecular Cancer Therapeutics determinó que dicha sustancia también fue útil para reducir el crecimiento tumoral en pacientes con cáncer de próstata. Por ahora, es un tema que se sigue investigando, por lo que se requieren más evidencias.

4. Cuidado de la piel

El uso del aceite de semilla de algodón que no se considera controvertido tiene que ver con el cuidado de la piel. Dada su concentración de vitamina E y ácidos grasos, este ingrediente proporciona los siguientes beneficios:

  • Hidratación.
  • Antienvejecimiento.
  • Aumento de la permeabilidad de la piel (una cualidad que ayuda a que el cutis absorba mejor otros productos).
  • Protección de la barrera cutánea.
  • Cicatrización de heridas.
Crema facial con aceite de semilla de algodón.
El uso en la piel del aceite de semilla de algodón está avalado y no hay demasiados riesgos asociados.

Riesgos del aceite de semilla de algodón

Los riesgos asociados al uso de aceite de semilla de algodón tienen que ver con su contenido en gosipol. Dicha sustancia es una toxina natural que le confiere su particular color amarillo.

Entre otras cosas, también protege a la planta contra los insectos. Y aunque se ha estudiado por su potencial antitumoral, se ha descubierto que tiene los siguientes efectos negativos:

  • Infertilidad.
  • Problemas en el periodo de gestación, incluido el desarrollo embrionario temprano.
  • Daño hepático.
  • Dificultad respiratoria.
  • Anorexia.

No se descarta la posibilidad de que algunas personas presenten alergia por el uso externo del aceite de semillas de algodón. Por eso, se recomienda hacer una pequeña prueba de sensibilidad antes de usar el producto en su totalidad. Si pasadas 24 horas no hay señal de alergia, se puede aplicar sin problemas.

Hay otros aceites más recomendables

Durante mucho tiempo, el aceite de semilla de algodón se destacó por sus propiedades, su precio y su versatilidad. Si bien es cierto que tiene algunos beneficios, no hay que ignorar sus posibles riesgos y su concentración de grasas saturadas. Por eso, si de elegir un buen aceite se trata, lo mejor es optar por otras variedades, como el de oliva o el de girasol.

Aún así, gran parte de las presentaciones comerciales de este aceite se consideran seguras y no suponen un problema si se emplean de forma moderada. El producto debe almacenarse en un recipiente hermético, alejado de la luz directa de sol, en un sitio fresco.