Aftas bucales en niños: ¿cómo tratarlas?

Aftas bucales en niños: ¿cómo tratarlas?

Las aftas bucales son lesiones recurrentes en los niños. Aunque no son graves, sí pueden causar dolor y malestar. ¿Cómo combatirlas? En este espacio te compartimos su tratamiento farmacológico y natural.

Aftas bucales en niños: ¿cómo tratarlas?
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La aparición de aftas bucales en niños puede resultar preocupante en un principio. Sin embargo, como lo detalla un artículo publicado en National Center for Biotechnology Information, estas lesiones son benignas y tienden a desaparecer por sí solas en poco tiempo.

Como algunos lo saben, la boca es un sitio susceptible a diversas afecciones. Entre estas, las aftas o «úlceras bucales» son una de las más frecuentes. De hecho, se estima que llegan a afectar a un 85 % de las personas. ¿Cómo tratarlas cuando se dan en niños? A continuación, te lo contamos.

Las llagas o aftas bucales en niños

Las aftas bucales también se conocen en el lenguaje popular como «llagas».  Su aparición está relacionada con varios factores; sin embargo, en el caso de los niños, se atribuye a la costumbre de llevarse múltiples objetos a la boca. Las lesiones que aparecen son inflamatorias y causan dolor.

Inician como una elevación en la mucosa oral, de color blanco, que puede progresar y convertirse en una úlcera ovalada o circular. Y si bien son de poca profundidad y bordes limpios, su fondo puede ser necrótico con un diámetro variable.

Por lo general, las aftas bucales en los niños aparecen en la mucosa de los carrillos; sin embargo, también tienden a darse en los labios, la lengua y las encías. Por alguna razón desconocida, esta condición es más común en el sexo femenino que en el masculino.

Además, en ciertas ocasiones, se pueden presentar de forma repetida a lo largo del tiempo. En este caso, se trata de una patología llamada «estomatitis aftosa recurrente», que se manifiesta a través de lesiones únicas o múltiples, de diversos tamaños.

Las llagas o aftas bucales en niños
Aunque las aftas bucales no suelen ser graves, sí causan dolor y malestar general. Por eso, conviene brindarles un tratamiento.

Tratamiento de las aftas bucales

Sin importar si se trata de una lesión aislada o de «estomatitis aftosa recurrente», las lesiones suelen desaparecer por sí solas en 7 días aproximadamente. No obstante, las aftas bucales en los niños pueden ser muy dolorosas y, algunas veces, impiden la ingesta de alimentos.

Por ello, muchas personas se preguntan qué hacer para acelerar su recuperación. En este sentido, existen dos opciones terapéuticas: una farmacológica y otra a través de remedios naturales. Ambas opciones resultan útiles para mejorar la sintomatología y evitar posibles complicaciones.

Tratamiento farmacológico

Debido a que este es un síntoma tan común, no es de extrañar que exista una amplia gama de fármacos que ayuden a favorecer su curación. La mayoría de ellos son de uso tópico, es decir, que actúan sobre el área afectada de forma directa. Ahora bien, entre las opciones tenemos las siguientes:

  • Antisépticos cómo clorhexidina en gel o colutorios, que se pueden usar para combatir los microorganismos causantes de la lesión.
  • Antiinflamatorios y corticoides tópicos, que potencian la acción de los antisépticos.
  • Si la infección oral está causada por bacterias, pueden ser necesarios los antibióticos.

Por otro lado, cuando los casos son severos, se ha sugerido un tratamiento sistémico con corticoides orales. Este último debe hacerse bajo supervisión médica, solo cuando las aftas son muy recurrentes o demasiado sintomáticas.

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Tratamiento natural

Algunos remedios de origen natural pueden servir como coadyuvantes para tratar las aftas bucales en niños. Si bien no son la opción de primera línea, sí pueden ser útiles para reducir la inflamación y combatir la infección existente. Por supuesto, lo ideal es que tengan propiedades antiinflamatorias y antisépticas.

  • Una de las alternativas más utilizadas consiste en preparar enjuagues con agua tibia con sal o bicarbonato. El remedio se realiza entre 2 y 3 veces al día, hasta notar una mejoría. La mezcla debe prepararse con una pizca de sal o bicarbonato por medio vaso de agua tibia. No debe ingerirse.
  • Otro ingrediente que suele emplearse con este fin es el aloe vera. El gel contenido en la hoja tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas que favorecen el alivio de esta lesión. Basta con tomar una pequeña cantidad y frotarla sobre la herida.
Aloe vera para champú.
En la literatura popular se sugiere que la aplicación de aloe vera favorece la recuperación de las aftas en niños.