Alquemila: ¿ayuda a calmar los síntomas de la menstruación?

Alquemila: ¿ayuda a calmar los síntomas de la menstruación?

La alquemila se ha utilizado en la medicina tradicional como un coadyuvante contra los síntomas de la menstruación. ¿Funciona? ¿Es segura?
Alquemila: ¿ayuda a calmar los síntomas de la menstruación?

La alquemila, de nombre científico Alchemilla vulgaris, es una planta fanerógama que pertenece a la familia de las rosáceas. Tiene un tamaño entre los 10 y los 40 centímetros, con un rizoma leñoso, un tallo erecto con ramas, en el que se aprecian hojas redondeadas y pequeñas flores en tonalidades verde amarillento.

Aunque es nativa de Europa, su cultivo se extiende hacia algunas regiones de Asia y Norteamérica. También recibe el nombre de «pie de león» y se conoce en la medicina natural por su potencial para tratar dolencias asociadas a la salud de la mujer. En particular, se utiliza contra los síntomas de la menstruación y la menopausia.

Según el proyecto iNaturalist , de California Academy of Sciences y National Geographic Society,  es útil en caso de dismenorrea y leucorrea. Además, tiene cualidades astringentes. ¿Quieres saber más al respecto? Te contamos qué dice la ciencia sobre sus aplicaciones en la salud menstrual.

Alquemila: ¿puede calmar los síntomas de la menstruación?

Tradicionalmente, la alquemila se ha utilizado como complemento para mejorar la salud reproductiva y hormonal de la mujer. Tal y como lo recopila una investigación compartida en la revista científica RSC Advances, tiene historial como coadyuvante en condiciones como las siguientes:

  • Quistes.
  • Fibromas.
  • Infertilidad.
  • Endometriosis.
  • Problemas menstruales y ciclo menstrual alterado.
  • Alteración de las hormonas reproductivas y tiroideas.

Ahora bien, esto no quiere decir que haya total certeza de tales beneficios. Hay que tener en cuenta que los estudios siguen en curso y no hay suficiente evidencia clínica para comprobar su eficacia.

Por ahora, no debe considerarse un tratamiento de primera elección.

Planta de alquemila.
Alchemilla vulgaris.

¿Qué dicen las investigaciones?

En primer lugar, conviene destacar que los estudios han podido corroborar el abundante contenido de compuestos fenólicos de la alquemila. Un análisis fitoquímico y un examen in vitro de la planta —divulgado en South African Journal of Botany— informó que los extractos metanólicos de partes aéreas y de raíces de Alchemilla vulgaris concentran taninos gálicos y elágicos.

Dichas sustancias, en particular, le confieren propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y astringentes, con potencial para favorecer el alivio de algunas dolencias y enfermedades. En lo que a la menstruación se refiere, la evidencia sugiere que tiene potencial para calmar la dismenorrea (dolor menstrual).

En particular, la hipótesis señala que ayuda a regular la producción de prostaglandinas, cuyo aumento se asocia a la inflamación y al dolor que ocurre en el periodo. De cualquier modo, los investigadores hacen hincapié en la necesidad de hacer más estudios in vitro y en humanos para corroborar estas propiedades.

Ahora bien, la literatura popular menciona que las propiedades astringentes de la planta son útiles para controlar los sangrados menstruales abundantes (menorragia). Una divulgación en The Journal of the Canadian Chiropractic Association incluye esta planta en el listado de suplementos beneficiosos contra esta condición.

A pesar de esto, no se han hecho estudios concretos para evaluar este uso. Se requiere más evidencia científica para calificar su efectividad cuando se aplica con dicho fin.

Para otros usos, la evidencia también es insuficiente

Dado su contenido abundante de flavonoides y taninos, la alquemila se vincula a otros beneficios para la salud. No obstante, las evidencias científicas son insuficientes. Esto abarca lo siguiente:

  • Diarrea.
  • Diabetes.
  • Curación de heridas.
  • Hipertensión arterial.
  • Trastornos estomacales.
  • Espasmos musculares.
  • Afecciones de la piel como úlceras, eccemas y erupciones.

Contraindicaciones y posibles interacciones de la alquemila

Los suplementos de alquemila son posiblemente seguros para la mayoría de los adultos sanos. Por supuesto, es necesario seguir las recomendaciones de consumo del fabricante. Exceder la dosis recomendada puede conducir a una situación de daño hepático.

Además, por la falta de evidencias, se desaconseja su empleo en los siguientes casos:

  • Niños pequeños.
  • Embarazo y lactancia.
  • Pacientes con enfermedades renales o del hígado.

No se sabe cuál es el perfil de seguridad de la alquemila sobre la piel. Se recomienda tener precaución al utilizarla de forma tópica.

Es posible que la planta derive en interacciones cuando se toma de forma simultánea con ciertos fármacos. Su abundante contenido de taninos puede reducir la eficacia de los medicamentos que se toman por vía oral.

En caso de estar en algún tratamiento médico, es necesario consultar con el especialista antes de ingerir los suplementos. Se desaconseja tomar en conjunto con fármacos para la diabetes y la presión arterial.

Pastillas que no se pueden tomar con alquemila.
La interacción de la alquemila con diversos fármacos limita su empleo en pacientes con enfermedades crónicas.

¿Cómo se prepara una infusión de alquemila?

En tiendas naturistas es posible adquirir suplementos de alquemila en diferentes presentaciones, como bolsitas de té, comprimidos y tinturas de uso externo. Cada una tiene sus propias recomendaciones, establecidas por el fabricante.

Una de las formas más comunes de uso es mediante infusión. Para ello se toma una bolsita de té, o bien se emplea 1 cucharada (15 gramos) de la planta seca. Basta con introducir la hierba en agua caliente y dejar reposar 10 minutos. Luego, se cuela y se consume.

En el caso de la menstruación, se sugiere iniciar su uso desde dos días antes del comienzo del sangrado. 

Entonces, ¿la alquemila ayuda contra los síntomas de la menstruación?

Los compuestos fenólicos que contiene la alquemila se han asociado a efectos positivos en la salud hormonal y reproductiva de la mujer. Aunque las evidencias son insuficientes, se dice que actúa como antiinflamatorio, astringente y antiespasmódico. Por eso, puede ayudar a calmar la dismenorrea.

Es posible que ayude en caso de menorragia, pero no hay evidencias concluyentes. De cualquier modo, hay que tener presente que no debe suponer un tratamiento de primera línea. Si hay alteraciones del periodo menstrual que no mejoran, lo idóneo es consultar al ginecólogo.