¿Cómo preparar aceite de caléndula en casa? Usos y beneficios

¿Cómo preparar aceite de caléndula en casa? Usos y beneficios

En la medicina alternativa, el aceite de caléndula es un conocido remedio para tratar problemas de la piel. ¿Cómo prepararlo en casa?
¿Cómo preparar aceite de caléndula en casa? Usos y beneficios

La caléndula, de nombre científico Calendula officinalis, es una planta que se emplea con fines medicinales debido a sus propiedades. En particular, se le atribuyen cualidades antisépticas, antiinflamatorias, cicatrizantes y calmantes. ¿Quieres aprender a preparar aceite de caléndula?

Durante años, este derivado de la caléndula ha sido uno de los remedios naturales más populares para calmar problemas de la piel. De hecho, algunos estudios hablan de sus propiedades beneficiosas para el cuidado cutáneo. En el siguiente espacio te contamos cómo elaborarlo.

Propiedades y beneficios del aceite de caléndula

Para preparar aceite de caléndula se toman las flores de la planta y se infunden en un aceite portador. Una vez se obtiene el preparado, este se añade en ungüentos, cremas y otra variedad de productos tópicos. 

Las flores, como lo expone una revisión compartida en National Center for Biotechnology Information, contienen glucósidos triterpénicos y agliconas, carotenoides y aceites esenciales. De ahí gran parte de sus efectos beneficiosos para la piel. ¿Para qué se utiliza?

Una de las características más destacadas del aceite de caléndula es su capacidad para proteger la piel ante los efectos de la radiación solar. Sobre esto, un estudio de laboratorio divulgado en Journal of Young Pharmacists determinó que la formulación en crema de aceite de caléndula tiene buena actividad de protección solar. Aun así, se requieren más estudios.

En cualquier caso, este derivado de la caléndula puede ser útil como complemento para el cuidado facial. Lo importante es no utilizarlo como sustituto del protector solar convencional.

Aceite de caléndula para la protección solar.
Si bien este aceite no reemplaza a los protectores solares, puede aportar una protección extra contra la radiación UV.

Recuperación de heridas

En la medicina tradicional, el aceite de caléndula se ha usado como aliado para acelerar la cicatrización de heridas superficiales. Sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias contribuyen a un mejor proceso de curación de este tipo de lesiones.

Una investigación compartida en Journal of Caring Sciences determinó que la aplicación de un ungüento de aloe vera y aceite de caléndula ayudó a acelerar el tiempo de recuperación de la episiotomía. Esta última es la incisión que se realiza en el perineo durante el parto.

Los investigadores vincularon el uso de este producto con una disminución del enrojecimiento, la hinchazón y los hematomas. Aun así, se requieren más estudios y no debe considerarse un tratamiento de primera elección.

Dermatitis

Los trastornos cutáneos deben ser abordados por el médico dermatólogo. De todas maneras, los productos que contienen aceite de caléndula pueden ser un complemento para calmar los síntomas. Al respecto, un estudio en Journal of Clinical Oncology encontró que la caléndula es eficaz para prevenir la dermatitis aguda en personas que reciben radioterapia por cáncer de mama.

Acné

Desde la antigüedad, el aceite y otros derivados de la caléndula han sido un remedio para combatir el acné. Sus propiedades antisépticas ayudan a limpiar los poros y disminuyen la presencia de bacterias asociadas a esta enfermedad. Además, sus efectos antiinflamatorios contribuyen a reducir los comedones.

Si bien las evidencias son bastante limitadas, un estudio de laboratorio encontró que el extracto de caléndula tiene efectos positivos en el tratamiento y la prevención del acné vulgar. Así pues, el aceite se puede aprovechar en crema, en ungüentos y otros abordajes localizados.

¿Cómo preparar aceite de caléndula casero?

Ahora mismo, el aceite de caléndula está disponible en farmacias, tiendas cosméticas, herbolarias y tiendas en línea. Sin embargo, la planta es fácil de cultivar y con sus pétalos se puede preparar el aceite de forma casera. Simplemente, se requiere un aceite portador, ya sea de oliva, coco, almendras o jojoba.

En este caso, proponemos el de jojoba. Su composición ayudará a reforzar las propiedades de la caléndula.

Como lo detalla un estudio en Polymers, esta variedad tiene efectos antioxidantes, antiacné, antipsoriasis, antiinflamatorios, analgésicos y antimicrobianos. ¿Te animas a hacer la receta?

Necesitas lo siguiente

  • 150 gramos de pétalos de caléndula secos.
  • 200 mililitros de aceite de jojoba.
  • Frasco de vidrio esterilizado con tapa hermética.
Caléndula para hacer aceite de forma casera.
De la planta se aprovechan los pétalos para hacer este aceite que luego se aplicará en la piel.

Instrucciones para preparar aceite de caléndula

  1. Para empezar, llena el frasco hasta la mitad con los pétalos de caléndula.
  2. A continuación, vierte el aceite sobre los pétalos hasta que el frasco quede casi lleno.
  3. Ahora, asegura la tapa y pon el preparado en un lugar cálido durante un mes. Lo ideal es ponerlo donde le dé el sol.
  4. De vez en cuando, agita el frasco para redistribuir su contenido.
  5. Cuando trascurra el tiempo recomendado, pasa el aceite a través de un colador y envásalo en un frasco limpio.
  6. El producto final lo puedes almacenar en cualquier mueble de ambiente seco y fresco.

Modo de uso

  • Toma unas gotas de aceite y frótalas sobre tu piel para hidratar.
  • En caso de acné, aplica el producto sobre las lesiones y deja que actúe sin enjuagar.

¿Existe algún riesgo al utilizar este producto?

Para la mayoría de las personas, el aceite de caléndula es seguro y no representa problema alguno. No obstante, hay que evitar su aplicación en caso de antecedentes de alergia a las plantas de la familia Asteraceae/Compositae.

Lo ideal es hacer una pequeña prueba del producto en una zona de la piel antes de aplicarlo en su totalidad.

¿Qué hay que recordar sobre el aceite de caléndula?

En la literatura popular, al aceite de caléndula se le atribuyen una amplia variedad de beneficios para la piel. Sin embargo, sus efectos no son inmediatos ni se obtienen de forma milagrosa.

Las evidencias han determinado que tiene potencial como antiinflamatorio, antiséptico y calmante. Sin embargo, se requieren más estudios para corroborar todo esto.

Por lo anterior, debe utilizarse solo en casos puntuales, como complemento para cuidar la piel y no como remedio de primera elección. En caso de acné, psoriasis, eccema o cualquier otra enfermedad cutánea, lo mejor es seguir el tratamiento sugerido por el dermatólogo.