Giardiasis: síntomas y tratamiento

Giardiasis: síntomas y tratamiento

La giardiasis suele causar molestias como diarrea, fatiga, nauseas o pérdida de apetito. Es importante diagnosticarla, ya que de ahí depende su tratamiento. En este espacio repasamos sus principales características.

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Síntomas como la fatiga, las nauseas, las diarreas y los vómitos pueden ser indicios de una patología denominada giardiasis. Esta enfermedad, caracterizada por una irregularidad intestinal, está causada por un protozo y, según el Centro para el Control y Prevención de enfermedades (CDC), su prevalencia es mayor en climas templados y en niños.

¿Sabes qué patógeno causa esta dolencia y cómo se transmite? ¿conoces su cuadro clínico? Resolver estos interrogantes es esencial para saber abordar esta patología y poder evitarla. Por eso, a continuación te detallamos los aspectos más relevantes sobre la giardiasis en humanos.

Sobre el género Giardia

Antes de abordar el cuadro clínico de esta patología, es esencial conocer de forma somera al agente causal. Estamos ante un caso especial, pues esta enfermedad no la provoca ni un virus ni una bacteria, sino un protozoo.

Los protozoos son organismos unicelulares protistas que viven en ambientes húmedos o acuáticos. Son de mayor complejidad morfológica y tamaño que virus y bacterias.

Estamos ante la especie Giardia lamblia, un protozoo flagelado perteneciente al orden Diplomonadida. Es parásito de varios mamíferos, incluyendo el ser humano, y se aloja en el intestino delgado, desde donde provoca la giardiasis ya mencionada.

Su tamaño es pequeño, inferior a 20 micrómetros, y como curiosidad, carece de ciertos orgánulos como las mitocondrias, importantísimos en el funcionamiento celular de la mayoría de seres vivos.

Sobre el género Giardia
La especie Giardia lamblia es un protozoo flagelado que se aloja en varios mamíferos, incluyendo al ser humano.

Un ciclo vital complejo

A diferencia de otros muchos parásitos, Giardia solo tiene un hospedador a lo largo de todo su ciclo vital (en este caso, el ser humano). A pesar de su poca complejidad como ser vivo, presenta dos formas muy distintas a lo largo de su desarrollo. 

  • Trofozoito: forma móvil y flagelada. Según han documentado estudios clínicos microbiológicos, presenta un disco en forma de ventosa en su superficie ventral, que le permite adherirse sobre el epitelio del intestino.
  • Quiste: forma inmóvil que carece de flagelos. Es una estructura generada para que el ser vivo resista fuera del hospedador, y tiene capacidad infectiva.

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Giardiasis: síntomas y tratamiento

La giardiasis se contrae por la ingestión de quistes en aguas o alimentos contaminados. Los quistes son expulsados con las heces de la persona enferma, y estos pueden permanecer en el medio ambiente durante mucho tiempo.

Por lo tanto, un mal sistema de lavado o de depurado de aguas puede poner en peligro a una población entera ante esta enfermedad.

Sintomatología

Los síntomas en caso de giardiasis pueden variar en cada paciente. Sin embargo, el cuadro clínico típico presentado es el siguiente:

  • Fatiga.
  • Nauseas.
  • Pérdida de apetito.
  • Diarrea o deposiciones de naturaleza grasa.
  • Vómitos.
  • Hinchazón y dolores abdominales.
  • Pérdida de peso.
  • Flatulencias excesivas.
  • Dolor de cabeza.

La mayoría de estos síntomas son producto de la adhesión de Giardia sobre el epitelio intestinal. Este patógeno externo provoca un engrosamiento de las microvellosidades del intestino, lo que reduce su superficie de exposición y genera diversos desajustes fisiológicos de gravedad variable.

Tratamiento de la giardiasis

A pesar de que algunos trabajos científicos recogen que existen cepas de Giardia resistentes a algunos medicamentos de uso común, los usualmente recetados ante una giardiasis son los siguientes:

  • Metronidazol: un antibiótico que ha de ser consumido durante una semana para erradicar la infección. Su consumo no es agradable, pues puede provocar náuseas y deja un sabor metálico en el paladar.
  • Tinidazol: tan efectivo como el anterior, y suele acabar con el patógeno en una sola dosis.
  • Nitazoxanida: una buena opción para los niños, pues trata la diarrea de forma eficaz. Está presente en forma líquida, y solo hay que tomarlo tres veces.
  • Paromomicina: otro antibiótico de uso médico y veterinario para el tratamiento de la giardiasis.
Tratamiento de la giardiasis
En caso de giardiasis, el médico puede sugerir varios tipos de tratamientos. La finalidad será detener síntomas severos como la diarrea.

Grupos de riesgo

Como con todas las enfermedades, existen ciertos grupos poblacionales que parecen tener una mayor inclinación a contagiarse por esta enfermedad.

  • Niños: son más propensos a entrar en contacto con materia fecal que los adultos, pues juegan a menudo en entornos insalubres o con compañeros que han estado en contacto con sus propias deposiciones. Debido a esto, la giardiasis tiene un patrón epidemiológico tan asimétrico por edades.
  • Personas en países de ingreso bajo sin acceso a aguas depuradas: como hemos visto, los quistes pueden permanecer en el medio ambiente durante mucho tiempo. El agua es un método de transmisión y transporte muy eficaz, por lo que aguas sin tratamientos pertinentes pueden presentar el patógeno.
  • Personas que practican el sexo anal: bastante obvio, ya que aumenta la probabilidad de contagio por materia fecal.

Para saber más: Diarrea crónica y aguda: causas y tratamiento

Giardiasis: ¿qué recordar?

La giardiasis es una enfermedad con un cuadro clínico diverso, que se transmite sobre todo en ambientes de baja higiene. Por tanto, es esencial desinfectar bien la comida e hidratarse siempre con agua embotellada, sobre todo en lugares templados, aislados de núcleos urbanos.

Ante una sospecha de enfermedad gastrointestinal, acudir al médico siempre será la primera opción, pues con una serie de medicamentos la infección remitirá a los pocos días.