Hidrolipoclasia: ¿qué es y cuáles son sus riesgos?

Hidrolipoclasia: ¿qué es y cuáles son sus riesgos?

Entre los diversos procedimientos para tratar la grasa localizada, la hidrolipoclasia se considera uno de los más efectivos y seguros. Sigue leyendo y entérate cómo es.
Hidrolipoclasia: ¿qué es y cuáles son sus riesgos?

La hidrolipoclasia se presenta como una alternativa a la liposucción tradicional en lo que respecta a combatir celulitis, tratar grasa localizada y reducir los volúmenes. Es relativamente poco invasiva y los resultados que se alcanzan son equivalentes a los de una lipoescultura quirúrgica, aunque más rápidos y con menor costo.

En este procedimiento estético se aplica una solución fisiológica estéril en las áreas donde se desean eliminar las adiposidades localizadas. Y luego se usa la cavitación para romper las células grasas que son eliminadas con succión o por el sistema linfático.

La hidrolipoclasia puede ayudar a reducir el tejido adiposo o la grasa en diferentes zonas del cuerpo: abdomen, glúteos, muslos, brazos, papada. Sin embargo, no está recomendada para personas obesas ni se considera un tratamiento para perder peso.

¿Qué es la hidrolipoclasia?

Cada vez hay mayor preocupación por el aspecto físico. Y en la misma medida, también los especialistas buscan nuevos y más efectivos procedimientos para ayudarte a mejorar tu apariencia.

Ahora bien, uno los problemas que más dolores de cabeza generan en cuanto a la estética es tratar de perder grasa localizada. El tejido adiposo se acumula en ciertas zonas del cuerpo y es muy difícil de eliminar.

Por ello se recurre a diversos tratamientos estéticos. Entre estos se encuentra la hidrolipoclasia. Dicha técnica es llamada así porque se usa agua para romper o hacer estallar las células grasas. Etimológicamente sería hidro (agua), lipo (grasa) y clasis (romper).

Además del agua inyectada en soluciones estériles, conjuntamente se utiliza un aparato que genera ondas vibratorias de alta frecuencia (o ultrasonido), posicionado para romper las células adiposas. En suma, la hidrolipoclasia es un tratamiento para eliminar grasa localizada.

Está indicado en el tratamiento de adiposidades localizadas en la zona abdominal (incluyendo los flancos), los muslos, los glúteos, los brazos, la espalda y hasta la papada. No obstante, el médico determinará dónde tratar, según el cuerpo y la tipología de tejido graso.

Hidrolipoclasia no es tratamiento para la obesidad.
Hay que recordar que este no es un tratamiento para la obesidad, sino un procedimiento estético para grasa localizada. Los abordajes médicos del sobrepeso son diferentes.

¿Cómo es el procedimiento?

Existen tratamientos estéticos no invasivos e invasivos. La hidrolipoclasia se encuentra en un punto intermedio, ya que no es una cirugía propiamente dicha, pero requiere de anestesia.

En primer lugar se realiza el diagnóstico, evaluando los depósitos de grasa y determinando cuál es el área prioritaria a trabajar. Luego se marcan las zonas a tratar y se desinfectan.

Es oportuno señalar que la hidrolipoclasia requiere de anestesia local. Comúnmente se inyecta lidocaína. Esto quiere decir que la persona está consciente durante el procedimiento, aunque esto no significa que pueda observar lo que los médicos están haciendo.

Una vez que el paciente se encuentra bajo los efectos de la anestesia, se infiltra el tejido adiposo con una solución hipotónica o de baja osmolaridad, que puede contener bicarbonato y sal. Es así como se provoca que entre agua en los adipocitos, produciéndose una distensión o hinchamiento y debilitando la membrana celular.

Sin embargo, aún falta la otra parte, que implica el uso de ultrasonido focalizado de baja frecuencia en la zona a tratar. De este modo, aumenta la temperatura y tiene lugar un proceso de cavitación, en el que se generan burbujas, provocando la rotura o estallido de las células adiposas.

Para completar el tratamiento se introduce una microcánula, cuya función es succionar la grasa. Además, el mismo cuerpo también elimina por vías metabólicas naturales los adipocitos rotos, por lo que el proceso se complementa con masajes para ayudar al drenaje linfático.

Finalmente, se hace la curación y se coloca una faja. En tal sentido, se recomienda el uso de una faja posliposucción. Con esto se potencian los resultados y se ayuda a modelar la figura.

La persona deberá permanecer un corto tiempo en recuperación. La duración total del tratamiento varía de una hora a dos y media, como máximo. Asimismo, pueden requerirse varias sesiones.

Beneficios de la hidrolipoclasia

Según un estudio clínico realizado con 64 pacientes, con la hidrolipoclasia se logró una disminución de la circunferencia de cintura de hasta un 8 % y de grasa corporal en 6,4 %, con aumento de la masa muscular de 1,3 %.

En este sentido, se le considera una técnica eficaz y novedosa para el tratamiento de la grasa local, mediante la acción conjunta del agua y los ultrasonidos. Al respecto, se le atribuyen diversos beneficios y ventajas:

  • Reduce la celulitis, así como la apariencia de piel de naranja.
  • Elimina tanta grasa como una liposucción, pero sin pasar por el quirófano.
  • Es más económica.
  • Es poco invasiva.
  • No requiere hospitalización ni recuperación.
  • Se puede reducir de 1 a 2 centímetros por sesión.
  • No deja cicatrices visibles.

Cuidados antes y después del procedimiento

Para garantizar la efectividad del tratamiento es importante que se minimice el consumo de grasa y de alcohol, para ayudar a la metabolización.

Adicionalmente, después del tratamiento se sugiere tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • No realizar esfuerzo físico durante los siguientes días.
  • Acudir a sesiones de drenaje o masaje linfático durante al menos 3 semanas.
  • Mantener una adecuada hidratación.
  • Usar fajas para moldear la figura por el tiempo que indique el médico tratante.
  • Aplicar cremas con vitamina K en la zona para disminuir los hematomas.

Después de la hidrolipoclasia, el tiempo de recuperación total puede variar, a veces hasta tres semanas e incluso seis.

Riesgos, efectos secundarios y contraindicaciones de la hidrolipoclasia

Una de las primeras precauciones que deben tenerse en cuenta es el hecho de que algunas personas pueden mostrar reacciones alérgicas a la anestesia. De manera particular, según las investigaciones, la lidocaína debe utilizarse con cuidado en pacientes con insuficiencia cardiaca así como enfermedad renal o hepática y miastenia gravis.

Por otra parte, tras la hidrolipoclasiase pueden presentar algunas molestias, aunque estas se resuelven con el tiempo. Todo depende de la sensibilidad del paciente. Entre los posibles efectos secundarios se tienen la aparición de hematomas, el enrojecimiento y oscurecimiento de la piel, el dolor o sensación de tener agujas y la formación de un seroma.

Por otra parte, la hidrolipoclasia está contraindicada en diversos casos:

  • Mujeres embarazadas o en proceso de amamantar.
  • Menores de 18 años.
  • Pacientes con hipertiroidismo o hipertensión arterial, obesidad, infecciones en la piel o tumores.
  • Tratamiento con anticoagulantes.
Cavitación en la hidrolipoclasia.
La técnica usa algunos principios de la cavitación, pero con el agregado de la inyección de la solución salina.

Cambiar los hábitos tras la hidrolipoclasia

La hidrolipoclasia puede ser una técnica efectiva para el tratamiento de la grasa localizada, tanto en mujeres como en hombres. Incluso ayuda en el manejo de la celulitis.

Asimismo, es poco invasiva y segura. Hasta el momento no se han reportado casos de fallecimientos relacionados con el procedimiento. No obstante, siempre hay que tomar las precauciones del caso y realizarla solo con médicos cirujanos plásticos.

No obstante la efectividad del procedimiento, es necesario cambiar a una dieta sana y equilibrada, eliminando el consumo de alcohol, más actividad física regular, para prevenir la formación de grasa localizada de nuevo.