¿La alfalfa ayuda a incrementar la producción de leche materna?

¿La alfalfa ayuda a incrementar la producción de leche materna?

La alfalfa se ha popularizado como un suplemento para incrementar la producción de leche materna. ¿Funciona? ¿Qué dice la ciencia? Aquí lo detallamos.
¿La alfalfa ayuda a incrementar la producción de leche materna?

En la medicina tradicional, la alfalfa (Medicago sativa) se ha catalogado como un «galactagogo natural», es decir, que tiene la capacidad de incrementar la producción de leche materna. Según sus defensores, los fitoestrógenos contenidos en la planta están detrás de estas propiedades. No obstante, es un tema que sigue en investigación.

Por ahora, las evidencias al respecto siguen siendo limitadas. De hecho, se han observado algunos efectos secundarios e interacciones que deben considerarse antes de emplear este tipo de suplementos. ¿Quieres saber más al respecto? ¡Sigue la lectura!

¿Qué es la alfalfa?

La alfalfa (Medicago sativa) es una planta leguminosa perenne que pertenece a la familia Fabaceae. Durante años se ha utilizado en la medicina tradicional, ya que es una fuente de compuestos bioactivos que incluyen ácidos grasos, fitoestrógenos, antioxidantes, vitaminas, minerales y proteínas.

En particular, sus hojas y sus raíces se aprovechan en la elaboración de suplementos herbales. Asimismo, sus semillas se utilizan con fines alimentarios. Y es que, como detalla una revisión compartida en Pharmaceutical Biology, sus fitoconstituyentes le confieren las siguientes propiedades:

  • Estrogénico.
  • Antioxidante.
  • Antiulceroso.
  • Antimicrobiano.
  • Hipolipidémico.
  • Antiinflamatorio.
  • Neuroprotector.
  • Hipocolesterolémico.

Justamente, esta última propiedad es la que se vincula a su capacidad para incrementar la producción de leche materna. Y aunque este uso tradicional persiste y se ha investigado, aún quedan dudas. Veamos.

Lactancia materna en una mujer que consume alfalfa.
Para muchas madres es una preocupación la producción de leche materna, pues quieren tener cantidad suficiente para sus niños.

¿Por qué se dice que la alfalfa ayuda a incrementar la producción de leche materna?

El uso de la alfalfa como estimulante de la leche materna data de mucho tiempo atrás. En la medicina popular, los suplementos derivados de esta planta se han utilizado entre las madres lactantes que, por algún motivo, requerían aumentar la producción de leche.

Se cree que su contenido de fitoestrógenos está detrás del efecto galactagogo. Estas sustancias vegetales se asemejan a los estrógenos y pueden adherirse a sus receptores en el organismo. Pese a esto, las evidencias son limitadas y poco concluyentes.

Información compartida a través de Drugs and Lactation Database señala que, aunque el consumo de alfalfa se ha promovido como galactagogo y se incluye en mezclas patentadas destinadas al aumento de producción de leche materna, no hay ensayos clínicos científicamente válidos para respaldar dicho uso.

Si bien se trata de una fuente interesante de saponinas, isoflavonoides estrogénicos, vitamina K y L-canavanina (un aminoácido), los estudios realizados no han podido corroborar que pueda favorecer la lactancia.

Debido a esto, la misma fuente expone que estos suplementos no deben reemplazar la evaluación y el asesoramiento sobre aquellos factores modificables que indicen en la producción de leche. Y es que, ante este problema, suelen sugerirse cambios en la dieta y en el estilo de vida que sí ayudan.

¿Es riesgoso consumir alfalfa para aumentar la leche materna?

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) considera que la alfalfa es segura en la mayoría de los casos. Pero advierte que sustancias contenidas en esta planta, como la L-canavanina, estimulan el sistema inmunitario y tienden a ser perjudiciales en pacientes con lupus eritematoso sistémico.

  • La suplementación con alfalfa puede derivar en episodios de diarrea en la madre y el bebé.
  • A pesar de la falta de evidencias sobre su potencial como galactogogo, no se recomienda su consumo en mujeres que tienen una producción excesiva de leche materna.
  • Debido a su contenido de vitamina K, su ingesta simultánea con medicamentos anticoagulantes está desaprobada. 
  • Debe evitarse su administración si existe una enfermedad autoinmune diagnosticada.
  • Tampoco se debe ingerir si existen trastornos hormonales. De ser así, hay que consultar primero al médico.
  • Los suplementos de alfalfa en tés, cápsulas y tabletas carecen de regulación por entes como la FDA. Por ello, no hay un respaldo de calidad y pureza. Es importante adquirirlos en un lugar confiable.
Lupus eritematoso sistémico.
Si la madre tiene una patología de la inmunidad, como el lupus, no puede consumir estos suplementos.

Presentaciones y modo de consumo de la alfalfa

En caso de querer probar la alfalfa como parte de la dieta durante la lactancia, lo mejor es consultar primero al médico. En general, la planta está disponible como alimento, té y tabletas. La mejor forma de aprovechar sus propiedades es con la alimentación.

Tanto los brotes como las semillas se pueden incorporar en ensaladas, sopas, guisados y otras preparaciones. Se recomienda su uso cocido para evitar riesgos de intoxicación por E. coli. En cuanto al té y a las tabletas, hay que ingerirlas de acuerdo a las indicaciones del fabricante, sin exceder la dosis recomendada.

¿Hay otras formas de estimular la producción de leche materna de forma natural?

La baja producción de leche materna suele ser un motivo de preocupación. Al fin y al cabo, está comprobado que es el mejor alimento para el adecuado desarrollo del bebé.

Entonces, ¿qué hacer al respecto? Hay varias sugerencias:

  • Empezar a dar el pecho lo antes posible, preferiblemente una hora después del parto.
  • Dar leche con frecuencia. Entre más estímulo reciban los pechos con la succión del bebé, mejor.
  • Utilizar un sacaleche. También ayuda a la estimulación de los conductos.
  • Mantener una alimentación sana y balanceada. Además, tomar abundante agua.
  • Alimentar con ambos pechos y rotar.

En última instancia, es bueno solicitar asesoría de lactancia con el médico o la matrona. El profesional puede verificar si la técnica de amamantamiento es la adecuada o si se están tomando medicamentos que disminuyan la producción de leche.

De igual manera, puede ayudar a resolver todas las inquietudes con respecto a los suplementos, a la dieta y otras estrategias que inciden en una buena lactancia.