¿La mononucleosis es contagiosa?

¿La mononucleosis es contagiosa?

La mononucleosis cumple con los criterios de muchas otras enfermedades virósicas. ¿Podemos evitar su contagio? La principal medida de prevención consiste en evitar el contacto con la saliva de una persona enferma.

¿Es contagiosa la mononucleosis? Uno de sus nombres más famosos es el de mononucleosis infecciosa, y también el de enfermedad del beso. Todos estos títulos parecen referirse a la transmisión entre una y otra persona.

Por ello mismo, se ha difundido la idea de que la mononucleosis es contagiosa solo a través de los besos, pero esto no es tan cierto. Como otras enfermedades de su tipo, el virus está presente en las gotas de saliva, por lo que se puede transmitir a través de estornudos, tos o contacto con objetos que contengan restos de las gotículas.

¿Qué es la mononucleosis?

La mononucleosis es una enfermedad vírica que sucede con relativa frecuencia en la población general, y que en la mayoría de los casos se resuelve por sí sola. Las consecuencias son poco habituales, por lo que no deja secuelas.

Puede aparecer a cualquier edad y en cualquier época del año. Sin embargo, es más común que se presente en adolescentes y adultos jóvenes. Se entiende que, con el paso de los años, la inmunidad se adquiere frente al agente infeccioso.

A esta infección también se le conoce como la enfermedad del beso, denominación que no es tan exacta. Aunque la mononucleosis es contagiosa, no lo es tanto como otras patologías ocasionadas por virus. Por ende, una epidemia es impensable en el contexto actual de baja transmisibilidad.

La principal medida de prevención para evitar contraer la infección es evitar el contacto con la saliva de una persona que tenga la enfermedad activa. Esta recomendación deben seguirla en especial las mujeres en estado de embarazo, quienes tengan inmunodeficiencias y aquellos que han sido sometidos a un trasplante.

Reproducción de los virus
La mononucleosis es contagiosa, pero no se trata de una enfermedad de alta transmisibilidad

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La mononucleosis es contagiosa

En la mayoría de los casos, la enfermedad es causada por el virus Epstein-Barr. Una vez que una persona lo contrae, la partícula viral permanece en el cuerpo durante toda su vida. Sin embargo, la mononucleosis es contagiosa solo en momentos específicos.

La enfermedad tiene un período de incubación de entre cuatro y siete semanas. Al cabo de este tiempo, se manifiestan los síntomas, que duran hasta casi un mes. En esa etapa precisa, la mononucleosis es contagiosa con relativa facilidad, por lo que se recomienda el aislamiento preventivo del paciente.

Hay casos, en niños y adultos, en los que la enfermedad no provoca síntomas tras la incubación. Algunas personas solo sienten algo de fatiga y decaimiento, pero nada más. Pueden asociarlo a cansancio por otras actividades diarias, a estrés laboral o falta de sueño suficiente.

Los asintomáticos son transmisores activos que esparcen el virus sin darse cuenta. Se trata de situaciones puntuales que no se detectan porque no hay consulta médica de por medio. Al no existir sospecha, el rastreo se elude.

El tiempo que debe pasar para que la enfermedad no sea contagiosa está todavía en duda. La opinión más extendida es que el potencial de contagio está presente hasta 12 meses después de haber superado los síntomas. Pese a ello, no se descarta la transmisión tras 18 meses de haber padecido mononucleosis infecciosa.

Manifestaciones de la enfermedad

Las manifestaciones típicas de la enfermedad son la fiebre y la fatiga. Suelen ser los primeros síntomas en aparecer y los últimos en disiparse. Es muy habitual que también haya dolor de garganta, inflamación de las amígdalas, ganglios linfáticos y bazo, así como dolor de cabeza.

Las complicaciones no son algo esperable en la evolución de la mononucleosis. De todas maneras, si se hacen presentes, revisten un cierto grado de severidad que requiere atención. Entre los problemas derivados se encuentran las siguientes:

  • Aumento en el tamaño del bazo: en casos extremos llega a romperse.
  • Trastornos hepáticos: los más comunes incluyen ictericia y hepatitis.
  • Deficiencias neurológicas: la meningitis o el síndrome de Guillain-Barré, así como las encefalitis por Epstein-Barr son opciones.
Virus de Epstein-Barr causa mononucleosis
El virus de Epstein-Barr es el principal agente causal de la mononucleosis, y se lo conoce por sus siglas EBV en el análisis que se realiza

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¿Qué hacer si me diagnostican mononucleosis?

En la actualidad, no existe ningún tratamiento para curar la mononucleosis infecciosa. La recomendación clásica y de rigor es guardar reposo e hidratarse de manera continua, en especial en la fase más aguda. Se pueden consumir antiinflamatorios y analgésicos recetados por un médico.

Es importante evitar el esfuerzo físico y los deportes de contacto durante todo el curso de la patología. Uno de los riesgos es que, al hacer fuerza o sufrir un golpe, se rompa el bazo. Así mismo, conviene limitar el contacto con las demás personas para prevenir el contagio.

Puesto que la mononucleosis es contagiosa, no se deben compartir los objetos de uso personal, ni tampoco las comidas o bebidas. El período de cuidado es largo, pero del cumplimiento depende la posibilidad de restringir la transmisión entre contactos estrechos.