Puntos gatillo: ¿qué son y cómo se tratan?

Puntos gatillo: ¿qué son y cómo se tratan?

¿Qué son los puntos gatillo? Forman parte del síndrome miofascial y su detección es cada vez más frecuente. En casos extremos son incapacitantes.

El dolor muscular es una consulta habitual entre los adultos, ya sea en las guardias de urgencias o en los consultorios. Vamos a ver qué es el síndrome miofascial o síndrome de dolor miofascial, qué son los puntos gatillo, y sus posibilidades de tratamiento actuales.

La musculatura esquelética representa casi 50 % del peso de un adulto, de ahí que no resulte para nada raro que el dolor muscular sea una causa de molestias frecuentes. Los puntos gatillo son una parte fundamental de la explicación del síndrome miofascial, y se refieren a regiones puntuales dolorosas de los músculos.

¿Qué son los puntos gatillo?

Un punto gatillo es una pequeña zona de irritabilidad focal en el músculo. Es decir, se trata de una región diminuta en comparación con el resto del músculo, que duele en particular ante la presión.

El síndrome miofascial es, en consecuencia, un conjunto de dolores musculares causados por los puntos gatillo y su estimulación. O sea que no podemos considerar el síndrome sin identificar dónde están estas regiones dolorosas y ante qué reaccionan

En el síndrome miofascial, al examinar un músculo, se observa un dolor puntual y circunscrito que forma parte de una banda palpable más grande. Esta banda tiende a estar tensa, como una contractura de fibras musculares.

La zona circunscrita de dolor son los puntos gatillo. Se han descrito, al menos, 255 puntos gatillo distribuidos por los diferentes músculos del cuerpo. Ninguna parte del organismo está exenta de poseerlos.

El propio paciente puede referir dónde se encuentra esa pequeña zona dolorosa a la presión, o bien sentir dolor espontáneamente. Nadie conoce mejor su cuerpo que uno mismo, y ese es uno de los principios de abordaje de las dolencias crónicas.

sistema muscular y puntos gatillo
Los puntos gatillo pueden ubicarse casi sobre cualquier músculo del cuerpo

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¿Cuáles son los síntomas de los puntos gatillo?

Los puntos gatillo están por todo el cuerpo y en casi todos los músculos, sin embargo, hay regiones más propensas a presentar dolor miofascial. Entre ellas están las siguientes:

  • Músculos del cuello
  • Cintura escapular: región del músculo trapecio
  • Cintura pélvica: región de la pelvis
  • Músculos masticatorios

Los síntomas de estimulación de los puntos gatillo son, de forma predominante, el dolor y la contractura. La tensión muscular aumenta y las fibras se tensan, lo que acorta el tamaño total del músculo afectado.

Esto acarrea debilidad y disminución de la fuerza, así como menor tolerancia al esfuerzo. Quienes padecen síndrome miofascial se quejan de no poder terminar ejercicios en los gimnasios, por ejemplo, o tener que suspender caminantas prolongadas.

Cuando hay un punto gatillo activo, el dolor es espontáneo, y no hace falta que se ejerza presión sobre él para generar los síntomas. Por el otro lado, los puntos latentes son aquellos que responden solo ante estímulos externos.

Si los músculos de la cara son los afectados en el paciente, se asocian síntomas referidos al sistema auditivo, como mareos, desequilibrio, y zumbidos en los oídos. Los casos más graves llegan al desmayo espontáneo y los vómitos.

¿Cómo se tratan los puntos gatillo?

Afortunadamente, los puntos gatillo pueden desaparecer sin necesidad de tratamiento alguno, siempre y cuando se realice el reposo adecuado y las causas de fondo no se perpetúen. Por supuesto que esto no siempre sucede, y a veces es necesario realizar algún tipo de tratamiento puntual.

Existen diferentes técnicas para eliminar los puntos gatillo, algunas invasivas y otras basadas en medidas generales. Entre las modalidades sin invasión tenemos las siguientes:

  • Dígito-presión
  • Masoterapia descontracturante
  • Relajación post isométrica
  • Crioterapia: aplicación de frío local

Los casos graves pueden requerir medidas más drásticas e invasivas, como la punción con aguja seca, electroterapia o infiltración. También el ultrasonido es empleado con buena respuesta.

El uso de la proloterapia ha ganado terreno en la terapéutico miofascial. Consiste en la aplicación de sustancias irritantes, de manera directa, en tendones y tejidos afectados. El objetivo primordial es devolver la movilidad perdida.

Mujer con dolor articular
El dolor crónico por los puntos gatillo es de variado abordaje. Se pueden emplear técnicas de masajes hasta infiltraciones

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El síndrome miofascial es crónico y requiere seguimiento

En el largo listado de posibles diagnósticos diferenciales, es necesario realizar una consulta oportuna al médico a fin de orientar los pasos a seguir. A la par, será muy importante la modificación de hábitos o conductas que perpetúen posturas incorrectas.

Podemos decir que, si bien es cierto que los puntos gatillo pueden desaparecer solos, los síndromes de dolor miofascial deben tratarse a fin de evitar su cronicidad. Es por ello que será aconsejable siempre realizar una consulta oportuna.