¿Qué es la carqueja y para qué se utiliza?

¿Qué es la carqueja y para qué se utiliza?

La carqueja se emplea como coadyuvante para calmar el dolor, la indigestión y el estreñimiento, entre otros problemas de salud. ¿Qué dicen las investigaciones?
¿Qué es la carqueja y para qué se utiliza?

La carqueja, de nombre científico Baccharis trimera, es un arbusto que suele crecer de forma silvestre en países de América del Sur. También se conoce como «bacanta», «bacárida» y «jaguareté ka’a». Sus tallos y hojas son de color verde y se estima que puede alcanzar hasta un metro de altura.

Durante años, la planta ha sido empleada con fines medicinales, ya que se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y protectoras. Esto, de acuerdo con una revisión divulgada en Chemico-biological Interactions, se debe a su concentración de compuestos farmacológicos como los flavonoides, los terpenos y los ácidos clorogénicos. ¿Cuáles son sus principales usos?

Usos y beneficios de la carqueja

En la medicina tradicional, la carqueja se ha empleado desde la antigüedad como complemento para combatir muchas enfermedades. Aún así, en la actualidad se sugiere su empleo con precaución, ya que las evidencias sobre sus propiedades siguen siendo limitadas. Veamos en detalle para qué sirve.

Diabetes

Debido a su contenido de flavonoides, entre los que se destaca la apigenina, la luteolina y la quercetina, la carqueja favorece el control de los niveles de glucosa. Un estudio divulgado en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine concluyó que el extracto hidroetanólico de esta planta actúa como protector contra la diabetes.

En particular, regula el metabolismo de la glucosa y reduce la resistencia a la insulina, lo que facilita el control de los niveles altos de azúcar en la sangre. De todos modos, se requieren otros estudios para evaluar y corroborar estos efectos.

Presión arterial

Hay varias razones por las que se cree que la carqueja coadyuva a la disminución de la presión arterial alta. En primer lugar, su acción diurética, que favorece la eliminación de líquidos en el cuerpo y reduce el volumen de líquidos en los vasos sanguíneos.

Por otro lado, como detalla una publicación en Natural Product Communications, tiene un efecto vasorrelajante que le confiere esta propiedad antihipertensiva. En general, ingerir su infusión favorece la circulación y disminuye el esfuerzo que hace el corazón al bombear la sangre.

Carqueja para la presión arterial.
La reducción de la presión arterial es un efecto de la carqueja que podría ayudar a pacientes hipertensos.

Sistema inmunitario

Una investigación en Inflammation expone que la carqueja promueve las funciones del sistema inmunitario, debido a su aporte de antioxidantes, como los flavonoides. Estos en particular, estimulan la producción de glóbulos blancos, que son esenciales para prevenir y combatir procesos infecciosos en el organismo.

Salud hepática

La acción antioxidante de esta planta también impacta de forma positiva la salud hepática. Una investigación divulgada en Mediators of Inflammation expone que los extractos de Baccharis trimera tienen una acción hepatoprotectora que reduce el estrés oxidativo causado por el daño inducido por la sobredosis de acetaminofén.

Por su parte, un estudio en Journal of Ethnopharmacology detalla que esta planta tiene potencial como protector hepático frente a lesiones causadas por múltiples factores de riesgo, como las dietas altas en colesterol y el consumo de cigarrillo, entre otros.

Inflamación

Uno de los usos más populares de este arbusto tiene que ver con el control de la inflamación. A través de la revista Planta Médica se informó que su contenido de flavonoides (rutina, luteolina y apigenina) le confieren propiedades antiinflamatorias. En particular, disminuye la producción de prostaglandinas y citocinas.

Otros posibles beneficios de la carqueja

Debido a su composición abundante en antioxidantes, a la carqueja se le confieren otros posibles beneficios. Aún así, no se debe considerar un tratamiento de primera elección, ya que no hay suficientes evidencias.

Es necesario consultar al médico antes de usarla para los siguientes fines:

  • Gastritis, indigestión, estreñimiento y otros trastornos digestivos.
  • Dolor de pecho (angina).
  • Parásitos intestinales.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Retención de líquidos.
  • Heridas cutáneas.

Riesgos y contraindicaciones de la carqueja

Tal y como expone la corporación estadounidense WebMD, no hay suficiente información confiable para determinar si la carqueja provoca efectos secundarios. Aún así, está contraindicada en los siguientes casos:

  • Embarazo y lactancia.
  • Niños.
  • Alergia a la ambrosía, a las margaritas o a plantas relacionadas.
  • Personas que estén bajo tratamiento para la diabetes. El consumo simultáneo con estos medicamentos puede provocar una hipoglucemia relevante.
  • Personas que estén próximas a ser sometidas a una cirugía.

La recomendación general antes de ingerir carqueja en cualquiera de sus presentaciones es consultar al médico especialista en plantas medicinales. El profesional determinarán si es conveniente o no ingerirla como complemento.

Dosis y preparación

Por ahora, no se ha establecido una dosis única para el consumo seguro de carqueja. Esta puede variar en función de la edad y el estado de salud, entre otras características de la persona.

Lo idóneo es leer la etiqueta del producto y respetar la dosis sugerida. Para probarla en té se puede considerar la siguiente receta.

Ingredientes

  • 1 litro de agua hirviendo.
  • 2 cucharadas soperas de varillas de carqueja (30 gramos)

Modo de preparación

  • Primero, coloca a hervir el litro de agua. Una vez llegue a su punto de ebullición, incorporar las varillas de carqueja y dejar que reposen por unos 10 minutos.
  • Colar la bebida y consumirla. Puedes ingerir hasta 3 tazas al día.
Té de carqueja.
La preparación en té de carqueja admite que se tomen hasta 3 tazas al día.

¿Qué debes recordar sobre la carqueja?

La carqueja es un arbusto con amplio historial en la medicina natural. Se destaca por su significativa concentración de antioxidantes, lo que le confiere beneficios para la salud cardíaca, hepática y metabólica. Aunque algunos estudios respaldan sus efectos, se requiere más investigación para corroborarlos en la salud humana.

Por lo anterior, no debe emplearse como tratamiento de primera elección para las enfermedades. Su uso debe estar supervisado por un médico general o especialista en plantas. Hay que tener presentes sus contraindicaciones y posibles interacciones medicamentosas.