A cuidarnos y cuidar con responsabilidad

*Por Dr. Ángel Pichardo Almonte

Lo más importante para prevenir cualquier infección, y en este caso el Coronavirus, es mantener las normas de una buena higiene y cuidado del ambiente donde nos desenvolvemos, lavarse frecuentemente las manos y antebrazos con jabón de cuaba, limpiar con cierta frecuencia las superficies que puedan tocar diferentes personas como pasamanos, mesas, equipos y materiales de oficina.
Frotar en las manos gel antibacterial después de manipular papeles, documentos o dinero.

Es muy importante además , mantener la defensa alta.
El virus es muy peligroso para las personas mayores y quienes tengan algún problema o antecedentes de enfermedades inmunológicas, crónicas y respiratorias.
Debemos proteger y cuidar a nuestras personas mayores. Cuidando de que no sean infectadas por personas jóvenes asintomáticas que salen y entran a las casas.

Las plantas y productos naturales que ayudan a subir la defensa y combaten las infecciones son:
ajo, limón, jengibre, cúrcuma, canela, miel de abeja, aceite de coco extra virgen, orégano, Artemisa, sobre todo, es importante tomar estas plantas en bebidas calientes.

Se ha demostrado además, que el eucalipto, ya sea en aceites esenciales, o poniendo las hojas en diferentes lugares de la casa o poner a hervir algunas ramas y que el vapor se riegue en los espacios, contribuye significativamente a eliminar el virus y cualquier otra bacteria en el ambiente.
Estoy preparando y distribuyendo en personas adultas mayores una fórmula ( compuesta por açaí, maca, ginkgo biloba) que ayuda a elevar el sistema inmunológico, es un polvo que se disuelve en té o sopa, también en agua o jugos.

Otras plantas menos comunes que son excelentes en ayudar a nuestra defensa son el ginseng, tomillo, el reishi o ganoderma.

Realizar actividades que provoquen sensación de placer, recibir cariño, abrazar sin temor y alegría (después de haberse lavado las manos y cambiado la ropa con la regresó a su casa de la calle) produce una explosión de hormonas que ayudan nuestra salud. Es decir abrazar puede ayudar al sistema inmune.

Por el contrario, el pánico, la depresión, así como el estrés y el miedo bajan las defensas, pues al “aumentar la producción de adrenalina y cortisol, para preparar al cuerpo a reaccionar, disminuyen los leucocitos o glóbulos blancos, células que defienden de posibles infecciones”, así que, evitando el estrés que genera el miedo disminuye el riesgo de contraer enfermedades.

Enfrentemos la manipulación y el miedo con informaciones claras y no alarmistas, no caer en el juego pesado de reenviar mensajes que no aportan nada bueno o generan más confusión y miedo.
Promovamos las buenas recomendaciones y cuidados naturales, evitando la automedicación con productos químicos farmacéuticos.

“La solidaridad es la ternura de los pueblos”