Anestesia en el proceso quirúrgico, más que poner a dormir al paciente

La anestesia es el uso de cualquier agente para prevenir el dolor y/o provocar una pérdida de sensibilidad durante una cirugía y otros procedimientos.

Estos son suministrados, generalmente, por inyección de un anestesiólogo, médico especializado en el cuidado perioperatorio.

Vinicio Lluberes, director del Departamento de Anestesia de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat), afirma que este proceso va más allá de poner a dormir al paciente, como muchas personas suelen pensar, pues tiene un rol protagónico en el periodo perioperatorio.

Tipos de anestesia
El galeno resalta que lo primero que hay que tomar en consideración es que existe un sinnúmero de técnicas de anestesia. Estas pueden categorizar básicamente en tres tipos, la sedación, la anestesia general y la regional. Puntualiza que ninguna es mejor que otra, pues cada una tiene sus usos dependiendo lo que necesite el paciente.

En la anestesia general, la persona es dormida completamente y cuando se termina el procedimiento se revierte el efecto. Luego es llevada al área post anestesia, donde es observada por el anestesiólogo muy de cerca.

Este tipo se utiliza para operaciones mayores, como son cirugía cerebral, espalda y trasplantes de órganos, entre otras.

Asimismo, la anestesia regional, que es una de las más comunes utilizadas en nuestro medio en República Dominicana, es posible que la persona esté despierta en medio de la cirugía.

Se usa para áreas grandes, como una cesárea, un hombro, una rodilla. Sin embargo, existe la falsa creencia de que esta es menos riesgosa que la general; el médico plantea que no es así, que todo depende de factores muy específicos del paciente que estará en el quirófano.

Consulta preoperatoria
“El proceso que involucra la anestesia realmente inicia en una consulta preoperatoria a la que la persona debe asistir, en ella se hace una revisión completa, tanto de aspectos físicos, como son las vías aéreas, la presencia o no de prótesis dentales; también se realiza una revisión general de los laboratorios,” describe Lluberes.

Añade que en esa visita se dan una serie de instrucciones al paciente que debe de tomar en cuenta antes de someterse al procedimiento. “Una de las más importantes es acerca de la ingesta de alimentos, recomendando un ayuno de sólidos mínimo 8 horas antes de la cirugía, mientras que para los líquidos puede ser de menos, de unas cuatro a seis”, dice el galeno.

Importancia del ayuno
El médico enfatiza que es muy importante respetar la instrucción del ayuno, debido a la complejidad que podría llevar la violación del mismo.

Explica que durante la inducción de la anestesia, a parte del medicamento que se usa para poner a dormir al paciente, se utiliza uno para relajar los músculos y este afecta el esfinge gastroesofágico y si se ha ingerido alimentos en las horas señaladas puede ocurrir que este vomite, broncoaspire y haga una neumonía por respiración. Lluberes señala que el líquido del estómago es altamente ácido y al pulmón no le gusta, y, por lo tanto, la neumonía o neumonitis por aspiración es muy peligrosa.

El especialista añade que una vez se entra al paciente a quirófano el anestesiólogo tiene un rol activo, en el cual se encarga de observar cinco parámetros fundamentales, como son, la presión arterial, el ritmo cardíaco, la saturación, la temperatura y el dióxido de carbono.

Agrega que después que termina la cirugía, el anestesiólogo procede a despertar a la persona, que es donde se necesita la mayor habilidad de este médico, pues esta no debe sentir ningún dolor, ni náuseas, ni vómitos, que son prácticamente los efectos más comunes de este proceso.

Es uno de los avances más significativos
Es uno de los avances más significativos para la medicina y que tiene múltiples beneficios para el paciente, porque disminuye la capacidad sensorial, evitando así el dolor durante el procedimiento.

Para el cirujano, porque puede enfocarse en la operación sin tener que lidiar con el dolor que el mismo proceso puede ocasionar al paciente.

No obstante, el uso de esta también puede ocasionar alguna alergia, pues el paciente puede desencadenarla, pero son casos muy raros y que se pueden manejar.

Cefalea post funcional

— Recomendación
El anestesiólogo recomienda para los pacientes que sufren una cefalea post funcional después de la anestesia, tomar algún analgésico, ingerir cafeína y mantener un reposo adecuado.

En área post anestesia se monitorean signos vitales

Atención. El doctor sostiene que durante el tiempo que la persona está en el área post anestesia el especialista tiene que monitorear los signos vitales de los pacientes, y en el caso de un proceso ambulatorio, se trata de utilizar la menor cantidad de medicamentos posible.

“Una vez se ha llevado el paciente a esa zona, tenemos básicamente tres o cuatro metas, entre estas, que no tenga dolor, que pueda ingerir alimentos, pueda ir al baño sin traumas y asegurarnos que tenga alguien que lo ayude en casa durante el proceso de recuperación”, afirma el galeno.
Es importante tener el control en esta área.