“Atención primaria no es tema de pasantes, hay que sacar especialistas de los hospitales”

“Atención primaria no es tema de pasantes, hay que sacar especialistas de los hospitales”

  • El ministro de Salud Pública asegura que todos los sectores están de acuerdo con la estrategia, pero no logran el consenso en el cómo hacerla una realidad, por los intereses económicos que conlleva.

Aunque el ministro de Salud Pública afirma que hay un consenso nacional para que se materialice de una vez y por todas el modelo de la atención primaria en salud, reconoce que hay intereses que bloquean su entrada.

Rafael Sánchez Cárdenas plantea un modelo piloto, que espera presentar al presidente de la República antes de que finalice el año, y que contempla llevar a médicos internistas, ginecólogos y familiares a las Unidades de Atención Primarias, y pagarles un salario superior al que reciben en los hospitales, como incentivo.

“Esto no es un tema de pasantes ( médicos pasantes de ley), porque las capacidades de resolución en las Unidades de Atención Primaria tiene que revertirse. Hay que sacar de los hospitales a internistas, ginecólogos y médicos de familia, para llevarlos a las unidades, porque tienen el conocimiento y la capacidad de resolución para el manejo y estabilidad del paciente”, dijo Sánchez Cárdenas.

Comenzaría con un sistema informático, que les permitirá regular las prestaciones que se brindan con indicadores que midan la eficiencia o deficiencias del personal de salud que trabaje en las unidades y la satisfacción o no de los pacientes.

El plan es que, en función del desempeño de esos médicos especialistas se les premie con incentivos o se les exija mejorar.

Ve en ese plan piloto una posibilidad para iniciar la estrategia con una población de 300 mil personas que permita, mediante un sistema estructurado y controlado, las buenas prácticas y que se haría aumentando en todo el país, dependiendo de su efectividad.

En ese orden, plantea que la estrategia, que se iniciaría como un modelo piloto, se vaya expandiendo y haciendo los ajustes que implican dificultad para el acceso, cobertura de medicamentos, universalidad.

Eso implica que la estrategia conlleve una intervención intersectorial, de responsabilidad del sistema de prestación de servicios de salud y de asistencia financiera que recae en las Administradoras de Riesgo de Salud ((ARS).

“El gran cambio que hay que producir es a un modelo que traslade el 80% de las demandas de los hospitales y clínicas privadas, que son demandas de atención primaria, que se resuelven a bajo costo y con un efecto adicional: la baja del gasto de bolsillo de la gente, estimado en un 44%”, comentó Sánchez Cárdenas.

El ministro de Salud Pública es el invitado de la semana de Diálogo Libre, que produce y conduce el director de Diario Libre, Adriano Miguel Tejada.

Falencias

Sánchez Cárdenas explicó que ha habido muchas falencias con respeto a la estrategia, porque el principio capital de la atención primaria es el tema de reconocimiento de derecho y de universalidad.

También, necesita de la colaboración de los ciudadanos, para que prevengan sus males de salud y no busquen solo la curación.

“Cuando se habla de atención primaria, se habla de sistemas organizados de prestación y contraprestación de servicios, con niveles desde primero, segundo y tercero”, argumentó.

“Cerca de un 40% de los males mentales son la depresión, su control implicaría un impacto epidemiológico significativo en la sociedad”

Rafael Sánchez Cárdenas. Ministro de Salud Pública

Lo que conlleva el cambio en atención en salud mental

El ministro de Salud, Rafael Sánchez Cárdenas ve un cambio paradigmático en el modelo de atención en salud mental, la cual está pasando del modelo manicomial a unidades de atención en crisis en los hospitales públicos que llevará a la República Dominicana a ser reconocida por esa nueva estrategia de atención que se está implementando.

En esas unidades psiquiatras y psicólogos asisten a los pacientes que llevan de emergencia , lo estabilizan, para luego pasarlos a una segunda etapa que son las casas de recuperación, que es la segunda etapa de la atención médica.

En cambio implica, además, orientar a la comunidad sobre los problemas de salud mental, pues no se quiere que las personas lleven a sus familiares a un hospital psiquiátrico y los abandonen, como ocurría en el pasado.

Los pacientes permanecen en las casas de recuperación hasta que se controlan y les van permitiendo salidas vigiladas a los hogares y al sector donde residen, hasta que reciben la de alta médica y los tratamientos que necesiten y las citas de consultas que debe seguir.