¿Cómo prevenir la irritación de la piel?

¿Cómo prevenir la irritación de la piel?

La irritación de la piel es un problema muy frecuente que afecta, incluso, a quienes no tienen un cutis sensible. La piel es un órgano dinámico que, a veces, puede reaccionar de repente ante algún estímulo que antes no generaba ningún efecto. El frío, el calor, la humedad o la falta de ella y muchos otros factores pueden llegar a irritar la piel en un momento determinado.

Se sabe que el sudor, el roce con alguna prenda o la exposición prolongada a determinados agentes también pueden provocar la irritación de la piel. Todo ello da lugar a lo que se conoce popularmente como ‘escocedura’ y que técnicamente se denomina ‘excoriación’.

Lo más común es que la irritación de la piel se manifieste con enrojecimiento, inflamación y, algunas veces, dolor y/o picor. Esas molestias son más intensas en aquellas personas que tienen la piel sensible o delicada. También es muy frecuente que se reseque la piel y esta pierda su función de barrera.

La piel y la irritación

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La piel actúa como una interfase entre el cuerpo humano y el medio externo. Está compuesta por tres capas: epidermis, dermis e hipodermis. Las tres trabajan conjuntamente para realizar las funciones de la piel, que son las siguientes:

  • Protección: actúa como una barrera protectora frente a traumatismos, agentes tóxicos, la radiación y microorganismos, entre otros.
  • Sensación: es el órgano del sentido del tacto.
  • Biosíntesis: con el uso de la luz solar, convierte algunas sustancias en vitamina D, por ejemplo.
  • Inmunidad: puede inducir respuestas inmunitarias.
  • La homeostasis: equilibra el intercambio de sustancias con el entorno y contribuye a regular la temperatura.

Se le llama irritación de la piel a una erupción que es inespecífica. Esto quiere decir que no siempre tiene las mismas causas y ni produce las mismas manifestaciones. De todos modos, la evidencia clínica señala que, básicamente, genera enrojecimiento e inflamación y, solo rara vez, picor. No se debe confundir con una reacción alérgica.

Principales causas de la irritación de la piel

Hay muchos factores y agentes que pueden provocar la irritación de la piel. Dentro de los más frecuentes, están los siguientes:

  • Productos de aseo: algunos jabones o detergentes para la ropa provocan irritación de la piel en personas sensibles.
  • Cosméticos: a veces, ejercen el mismo efecto de los productos de aseo.
  • El sol: la radiación solar irrita la piel y, cuando la daña, también la vuelve más sensible a otros agentes irritantes.
  • El sudor: la humedad que genera el sudor podría irritar la piel, principalmente si se acompaña de algún roce, como ocurre en los pies con el calzado.
  • Materiales textiles o tejidos: algunas fibras sintéticas causan irritación de la piel en ciertas personas.
  • Xerosis: esta es una condición que hace que la piel sea más seca y débil y, por lo tanto, predispone a la irritación. Así mismo, genera picor, este provoca el rascado y lleva a que la piel se irrite.
  • Dermatitis atópica: este problema conduce a que la piel sea más permeable a los agentes irritantes.
  • Alergias: la irritación de la piel es un síntoma frecuente en las reacciones alérgicas.
  • Sustancias químicas.

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Medidas para prevenir la irritación de la piel

Tomar una ducha, uno de los ejercicios de mindfulness

Unas pautas higiénicas adecuadas son fundamentales para prevenir la irritación de la piel. Si tienes piel delicada, lo mejor es que utilices un jabón medicado o neutro. Lo mismo aplica para el champú, los geles de baño y productos similares. Es importante que no sean abrasivos y que tengan bajo poder deslipidificante.

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Así mismo, es más conveniente que tomes una ducha, en lugar de darte un baño. El secado de la piel es tan importante como el baño. Utiliza una toalla de algodón y no te frotes la piel; más bien puedes secarte con pequeños golpecitos. Si es necesario, utiliza un secador para que no queden restos de humedad.

La ropa ajustada, especialmente si es de tejidos sintéticos, no es conveniente. Lo más conveniente es utilizar prendas sueltas de tejidos naturales, como el algodón. Tampoco es bueno pasar súbitamente de un ambiente cálido a uno frío. La alimentación sana y el buen estado emocional también contribuyen a mantener sana la piel.

Otros datos de interés

Hay otras medidas que son muy recomendables, especialmente si presentas con frecuencia irritación de la piel. Dichas medidas son las siguientes:

  • Mascarilla calmante e hidratante: lo conveniente es aplicarla dos veces por semana. Mucho mejor si se hace con productos naturales.
  • Desodorantes y perfumes: deben ser aptos para pieles sensibles.
  • Agua termal: el agua termal es muy eficaz para combatir la irritación de la piel.
  • Uso de protector solar: es indispensable; lo mejor es que sea medicado.