La mayoría de la población padece de lumbalgia

Se conoce como lumbalgia al dolor en la parte lumbar, es decir, la espalda baja y cintura. Este dolor, por lo general, puede recorrer la espalda y piernas.

Gaelle de Campos, médica fisiatra de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat), explica que la lumbalgia causa mucha ansiedad, debido a que puede ser un dolor leve, hasta uno muy discapacitante, en el cual el paciente no puede salir de cama.

Refiere que su incidencia es muy alta, puesto que casi todas las personas han presentado un episodio de lumbalgia a lo largo de su vida.

Sobre las causas
De Campos destaca que existen dos grandes grupos en base a sus causas. Cita primero las lumbalgias mecánicas. Este tipo comprende el 90 por ciento de todos los casos. Explica que estas tienen una causa osteomuscular, es decir desde la vértebra, el disco y los ligamentos.

Como ejemplo de alteraciones estructurales a nivel de la columna vertebral, la especialista cita escoliosis, espondilólisis (es una fractura (grieta o rotura) en una vértebra), espasmo muscular, desgaste a nivel del disco o de la misma articulación posterior de la vértebra, esto causa lumbalgia mecánica.

De Campos menciona, además, las lumbalgias no mecánicas y sobre estas explica que la padece el 10 por ciento restante. Detalla que tienen causas infecciosa, tumoral o alguna enfermedad sistémica.

Sostiene que aunque el primer grupo de lumbalgia se debe a causas benignas, es importante descartar que el paciente no esté dentro del grupo del 10 %, puesto que estos suelen requerir un tratamiento más urgente.

La especialista agrega que esta condición también se clasifica por su evolución. Existen lumbalgias agudas y son aquellas que duran menos de seis semanas. Estas se resuelven en las primeras semanas de tratamiento y representan el 80 por ciento de todos los casos.

Continúa describiendo las subagudas, y dice sobre este tipo que duran entre seis y doce semanas. Las lumbalgias que sobrepasan las 12 semanas de evolución son catalogadas como crónicas.

Diagnóstico
La doctora dice que el diagnóstico se realiza mediante un examen físico y una buena historia clínica, es decir, un interrogatorio con el paciente, en el cual se le pregunta sobre las características del dolor que siente.

Luego de esto, se determina qué tipo de pruebas se deben realizar que permitan conocer el tipo de lumbalgia que padece.

La doctora resalta que es importante conocer qué tipo de paciente llega, pues no es lo mismo un envejeciente con algún antecedente tumoral o inmunosuprimido que uno joven sin ninguna comorbilidad asociada.

Al hablar sobre la exploración física de estos pacientes, la doctora es enfática al decir que la misma deber ser realizada por un personal con conocimientos en la materia, puesto que el mismo suele conllevar exploraciones específicas que permiten tener una idea de cuál es la causa de la misma y pedir las pruebas de lugar que permitirían corroborar el diagnóstico.

De Campos sostiene que estos pacientes suelen quejarse de un dolor que empeora claramente con el movimiento, que puede o no bajar por las piernas.

La especialista en fisiatría sostiene que una vez descartado que no se trate de una lumbalgia no mecánica y que no se tenga ningún dato de alarma, el tratamiento consiste primero en calmar el dolor y la medicación va a depender del tipo de dolor que describa el paciente y de los antecedentes de este.

La terapia consiste, además, en un reposo relativo. En este punto, de Campos resalta que no es “meterse en una cama” por una semana y resalta que esta práctica es un gran error que puede acarrear situaciones secundarias.

También Se debe considerar el reposo deportivo hasta tanto ver a un especialista, que muy probablemente lo derive a un programa de rehabilitación.

Rehabilitación
Luego que se tiene el diagnóstico y que existe la certeza de que se está frente a una lumbalgia no mecánica, se procede a estudiar de pies a cabeza al paciente, porque cualquier alteración en la biomecánica no necesariamente en la columna lumbar puede conllevar al paciente a padecer lumbalgia de repetición.

Se debe corregir desde la base
Si no se corrige el problema desde la base, el paciente va a continuar presentando lumbalgia de repetición.

Se estudia también, la postura, marcha, ver si existe alteración en la longitud de una pierna o la otra, alteración en el tobillo por un esguince no tratado de manera adecuada, lo que provoca una marcha patológica y tiempo después puede aparecer esta condición.

En la rehabilitación se identifican y modifican malos hábitos o factores de riesgo que puedan provocar esta condición, además se motiva a que tenga actividad física.

Todo esto se hace en base a los hallazgos que tengamos en los estudios de imágenes si se solicitaron.