Las 750.000 muertes por coronavirus que acechan a Brasil

La tercera ola de la covid-19 será más grave por el retraso de las vacunas, la falta de aislamiento y la gripe invernal

São Paulo.- Brasil vive un momento de alivio después de que sus hospitales se desocuparan en las dos primeras semanas de mayo, cuando la media de muertes cayó un 19%. Las autoridades sanitarias informaron este lunes de 786 muertes, la cifra diaria más baja desde marzo. Sin embargo, datos más recientes, como el aumento de la ocupación en las UCIs de São Paulo y la reducción del aislamiento social, advierten que la tercera ola está ya en el horizonte, incluso sin la certeza de que la segunda haya terminado. El panorama no es prometedor: una proyección del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington indicó que Brasil puede alcanzar la marca de 750.000 muertes por covid-19 a finales de agosto, si no acelera el ritmo de la inmunización.

En el peor escenario proyectado por el Instituto estadounidense, que es el que utiliza la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el país alcanzaría las 940.000 muertes a finales de septiembre. Hasta la fecha, el ministerio de Sanidad ha registrado 439.050 muertes por el virus entre los casi 16 millones de casos confirmados.

Una encuesta realizada entre el 11 y el 17 de mayo por SindHosp, el Sindicato de Hospitales, Clínicas y Laboratorios de São Paulo, corrobora las proyecciones de los analistas norteamericanos. Según ella, las camas de cuidados intensivos de los hospitales privados del Estado están al 80% o más de ocupación. Entre los más concurridos, el 39% tiene más del 90% de ocupación. En las cuentas del Gobierno paulista, las UCIs de São Paulo registraron una ocupación del 78,5%, el martes pasado. Tras superar el 80% en abril, las camas ocupadas en el Estado bajaron al 78,2%, el último 3 de mayo y no han vuelto a bajar. ”Con el paso del tiempo, es natural que la gente se canse de las medidas de prevención debido al agotamiento psicológico, a las necesidades económicas. Esto lleva a un aumento de estas cifras”, explica Alexandre Cunha, especialista en enfermedades infecciosas del HospitalSirio-Libanés de São Paulo.

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Antonio Silva Lima Neto, epidemiólogo de la Universidad de Fortaleza, explica que la segunda ola se diferenció de la primera por la sincronización de la pandemia en todas las regiones del país. ”Mientras que la ola de entrada trajo picos en diferentes momentos del año pasado según cada región, la segunda estuvo marcada por una explosión de casos y muertes en todo el país”, explica, “debido a la variante P1 [de Manaos], una cepa más contagiosa y con una mayor tasa de reinfección”.

“Tenemos algunas características que favorecerán un repunte de casos. Entre ellas, la combinación de una vacunación lenta e irregular con un aislamiento drásticamente reducido”, señala. Además, añade que la vacunación, tal y como se está haciendo, puede incluso favorecer la aparición de nuevas variantes aún más letales y contagiosas, ya que una gran cantidad de virus sigue circulando y puede cambiar.

Hasta este miércoles, cerca de 17,5 millones de brasileños habían recibido dos dosis de la vacuna contra la covid-19, lo que corresponde al 8,3% de la población. “Si no es posible vacunar a una parte importante de la población, es casi inevitable que se produzca una tercera ola de dimensiones aterradoras”, dice Cunha.

Otro elemento que puede agravar la pandemia, para los médicos, es la llegada del invierno en junio en las regiones del sureste y del sur del país. La época del año favorece la circulación de otros virus, como el de la gripe. “Todavía no nos hemos enfrentado a la propagación intensa y simultánea de las diferentes y habituales gripes en esta época del año”, explica el epidemiólogo, que recuerda que, en 2020, un adelanto de la campaña de vacunación contra la gripe y una mayor adherencia al aislamiento social evitaron el escenario. “Si tenemos más de un virus respiratorio circulando al mismo tiempo en invierno, seguramente los hospitales estarán más llenos y la pandemia será aún peor”, proyecta Lima Neto.

Para el epidemiólogo el combate a la tercera ola pasa por la unificación de los protocolos de atención y el aislamiento social de los Estados, además de una aceleración en la inmunización. Un grupo de expertos de la Universidad de Oxford señaló que Brasil administraba una media de 429.000 dosis diarias del inmunizante. Según los expertos, la cifra ideal sería de entre 1,5 y 2 millones de dosis diarias.