ATENCIÓN: Prevención de la salmonelosis

ATENCIÓN: Prevención de la salmonelosis

¿Qué debes tener en cuenta para la prevención de la salmonelosis? Existen una serie de pautas que pueden ayudar a reducir el riesgo de esta infección bacteriana que afecta al aparato digestivo. Su puesta en práctica es muy importante, pues se trata de una enfermedad altamente contagiosa. 

¿Qué es la salmonelosis?

La salmonelosis es un infección producida por la bacteria salmonela que afecta al aparato intestinal. Por lo general, esta bacteria vive en los intestinos de animales y humanos. A menudo, su contagio en humanos se produce por el consumo de alimentos y agua contaminados. Sin embargo, puede haber otras vías de contagio.

Salmonelosis
La salmonelosis es una infección causada por la bacteria salmonela. A menudo, su contagio se da por el consumo de alimentos contaminados.

Síntomas de la infección

En general, las personas que tienen una infección por salmonela no tienen síntomas. Cuando se presentan síntomas, puede ir desde diarrea, fiebre y calambres abdominales que cesan en unos pocos días sin un tratamiento especifico, hasta la presentación de complicaciones, como deshidratación o propagación de la infección que requieren atención médica.

Otros síntomas pueden incluir escalofríos, dolores de cabeza y sangre en las heces. Es primordial recibir atención, pues la falta de un tratamiento puede conducir a otros problemas de salud más graves. 

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Vías de contagio de la salmonelosis

Los humanos se infectan con mayor frecuencia mediante el agua o alimentos contaminados. Para la prevención de la salmonelosis es imprescindible la higiene alimentaria. El riesgo de adquirir la infección por salmonela es mayor si viajas a países con condiciones de higiene deficientes.

La infección por salmonela suele ser producto de comer carnes, aves, huevos o productos a base de huevo que estén crudos o poco cocidos. Los alimentos que, con frecuencia, pueden estar infectados son los siguientes:

  • Carne cruda de vacuno, de ave y de pescado. Durante el proceso de matanza, las carnes de res, cerdo y aves, pueden resultar contaminadas. Por su parte, los mariscos y los pescados pueden volverse vías de contagio si se obtienen de agua contaminada.
  • Huevos crudos. Algunas gallinas infectadas producen huevos que contienen salmonela antes de que la cáscara se forme siquiera. Los huevos crudos se usan en las preparaciones caseras de la mayonesa o de la salsa holandesa.
  • Frutas y vegetales. Algunos productos agrícolas frescos, en especial, las variedades importadas, pueden haber sido hidratados en el campo o lavados durante el procesamiento con agua contaminada con salmonela. La contaminación también puede ocurrir en la cocina, cuando los jugos de la carne cruda de vacuno o de ave entran en contacto con alimentos sin cocinar, como las ensaladas.

Muchos alimentos se contaminan al ser preparados por personas que no se lavan las manos meticulosamente después de usar el baño o de cambiar pañales. La infección también puede ocurrir al tocar algo que está contaminado, como las mascotas, y después llevarse los dedos a la boca.

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Prevención de la salmonelosis

Para la prevención de la salmonelosis es imprescindible la higiene alimentaria. La OMS aconseja el control en todas las etapas de la cadena alimentaria, desde la producción agrícola, hasta la elaboración, fabricación y preparación de alimentos, tanto en establecimientos comerciales como en los hogares.

En los hogares, la prevención comienza con un buen almacenamiento de los alimentos y continúa con aspectos como lavarse las manos antes de cocinar y usar guantes al manipular los excrementos de los animales domésticos.

lavar manos para dishidrosis palmar y plantar
Un hábito tan simple como lavarse las manos es determinante para prevenir la salmonelosis.

Lávate las manos

Lavarte las manos de modo cuidadoso puede ayudar a prevenir la transferencia de la bacteria salmonela a la boca o a los alimentos que preparas. Lávate las manos después de usar el baño, cambiar un pañal, manipular carne cruda de vacuno o de ave, limpiar excremento de mascotas o tocar reptiles o pájaros.

Mantén los elementos separados

Para evitar la contaminación cruzada, almacena la carne cruda de vacuno, de ave y de pescado apartada del resto de los alimentos en tu refrigerador; usa diferentes tablas de cortar para la carne cruda y los vegetales. Asimismo, nunca coloques los alimentos cocidos en un plato sin lavar que antes contuvo carne cruda.

Evita comer huevos crudos para prevenir la salmonelosis

La masa de galletas, el ponche de huevo y el helado casero contienen huevos crudos. Si debes consumirlos, asegúrate de que estén pasteurizados.

En conclusión

La prevención de la salmonelosis depende en gran medida de las medidas de higiene que se toman desde el proceso de producción de los alimentos hasta que se manipulan en el hogar. Aunque hay situaciones inevitables, el riesgo disminuye en gran medida con hábitos tan simples como lavarse las manos, evitar la mezcla de alimentos y asegurar una óptima cocción.