Consejos para prevenir la bursitis de hombro

Consejos para prevenir la bursitis de hombro

A menudo sometemos a nuestros hombros a esfuerzos que pueden traer consecuencias. Una de ellas es la bursitis. Sigue leyendo y te contamos más.
8 consejos para prevenir la bursitis de hombro

Aunque en ocasiones ocurre de manera accidental, muchas veces es posible prevenir la bursitis de hombro. Esta es una inflamación dolorosa que se produce en las bursas o bolsas sinoviales, que fungen de amortiguadoras para la articulación.

En el caso del hombro, es frecuente que se presente dicha afección debido a razones como el uso excesivo, la mala postura o una enfermedad. Pero con algunos ejercicios y otras medidas y ajustes en nuestras actividades, podemos reducir la posibilidad de ocurrencia.

Bursitis de hombro: causas y síntomas

El hombro es una articulación bastante compleja. De hecho, es una de las de mayor flexibilidad y la de más amplio rango de movimiento. Sin embargo, es también bastante propensa a sufrir afecciones, entre las que destaca la bursitis de hombro.

En esta y otras articulaciones hay pequeños sacos llenos de líquido llamados bursas, los cuales tienen una función de amortiguación entre las diversas partes para evitar roces. Pero cuando se inflaman, tiene lugar lo que se conoce como bursitis.

Aparte de la inflamación, la bursitis cursa con dolor, afectando el rango de movimiento, y también puede haber enrojecimientos en la piel de alrededor.

El dolor se incrementa al levantar el brazo; también puede empeorar por la noche, cuando la persona se acuesta sobre el hombro afectado. Pero si además hay fiebre, sería indicio de que la bursa está infectada (bursitis séptica).

Las causas de la bursitis de hombro pueden variar de un caso a otro. Entre las razones que pueden condicionar o propiciar su aparición se tienen las siguientes:

  • Uso excesivo con poco descanso.
  • Movimiento o esfuerzo repetitivo.
  • Mala posición.
  • Lesión de base.
  • Afecciones crónicas, como la diabetes o la artritis reumatoide.

Es oportuno señalar que algunos deportes pueden crear más presión sobre el hombro, como es el caso del béisbol, el baloncesto y el tenis. Asimismo, hay profesiones en las que se hace uso excesivo de la misma, como les sucede a los pintores, los mecánicos, los músicos y los diseñadores.

Bursitis de hombro que un tenista no logra prevenir.
Las lesiones del hombro en el tenis son frecuentes. La sobrecarga de la articulación con movimientos repetitivos es la culpable.

Los mejores consejos para prevenir la bursitis de hombro

Tanto en los casos en los que la bursitis del hombro es consecuencia de un esfuerzo o cuando se debe a alguna patología, es clave reducir la tensión en la articulación. Veamos algunas recomendaciones al respecto.

1. Conocer el tipo y el nivel de actividad

En principio, tenemos que observar y analizar cuál es nuestra actividad. Qué tan intensa es y, sobre todo, comprender qué tanto exige el uso del hombro.

Desde allí podemos organizar el trabajo de modo que tengamos descansos o alternemos con otras tareas que no sean tan demandantes para esta articulación.

2. Mejorar la posición al dormir

Son distintas las posturas para dormir. Depende del gusto. Aunque no todas son beneficiosas.

Por ejemplo, cuando estamos con el brazo hacia arriba, extendido y debajo de la almohada, no favorecemos a la articulación. En esta posición se fuerza el manguito rotador, generando tensión durante horas.

3. No apoyarse en los codos

Ciertas costumbres tampoco favorecen la articulación, creando propensión a desarrollar bursitis. Una de estas es apoyarse en los codos durante largos períodos cuando estamos trabajando. Esto comprime el hombro, aplastando la bursa.

4. Tener una postura correcta al trabajar

Permanecer sentados en mala posición, es decir, encorvados, hace que los omóplatos ejerzan fuerza hacia delante. También puede tensar en exceso el cuello y la espalda, lo que lleva a forzar los músculos alrededor. Lo ideal para evitar una mala postura al trabajar en computadora es mantener la pantalla a la altura del rostro.

5. Respetar los calentamientos

Tal vez algunos tenemos la costumbre de calentar antes de hacer ejercicios, aunque no todos. Sin embargo, son escasas las personas que calientan y estiran el hombro antes de acometer una tarea de otro tipo. Así que incluso para el trabajo, debemos hacer un poco de movimiento previo.

6. Tener descansos

En determinadas tareas en las que se exige usar los brazos repetidamente, debemos tomar descansos cada cierto tiempo. Por ejemplo, si estamos pintando una pared, tenemos que soltar un rato la brocha o el rodillo.

Tal vez queremos terminar rápido. Pero es mejor que la articulación no sufra para no exponernos a una bursitis de hombro.

7. Fortalecer y estirar para prevenir la bursitis de hombro

En realidad, no podemos ejercitar o estirar o la bursa. Pero sí podemos fortalecer la musculatura alrededor. En tal sentido, algunos ejercicios para el hombro pueden ayudar. Veamos algunos.

Marco de puerta

  1. Nos colocamos frente a una puerta abierta, a una distancia tal que podamos tocar la misma.
  2. Colocamos las manos en el marco, una a cada lado. Las manos deben estar a la altura de los hombros.
  3. Desde allí nos inclinamos hacia delante, sin mover los brazos, solo el torso y la cabeza.
  4. Mantenemos la posición unos segundos (15 a 20).
  5. Respiramos, soltamos el aire, nos levantamos y repetimos.

Rotación de omóplato

  1. Comenzamos sentados, en posición erguida. Los brazos están a los lados, con las manos apuntando al piso.
  2. Movemos los brazos hacia atrás, tensando un poco los omóplatos.
  3. Sostenemos por 10 segundos.
  4. Volvemos a la posición inicial.
  5. Se repite 10 veces.

Estiramiento de brazos

  1. Colocamos el brazo derecho levantado, a la altura del hombro.
  2. El brazo izquierdo va por debajo, doblado en forma de V.
  3. Tocamos con la mano izquierda el hombro derecho, ayudando a levantar el otro brazo.
  4. Se mantiene la posición por 15 segundos.
  5. Cambiamos de brazo.

8. Evitar las recaídas y el agravamiento

Si hemos sufrido bursitis de hombro antes o somos propensos a tenerlas, debemos evitar las recaídas. Asimismo, cuando estamos con dolor, debemos hacer todo lo posible para evitar que se agrave.

¿Cómo se logra esto? Primero, en estas circunstancias, hay que evitar lo que nos ocasiona dolor o supone un esfuerzo para los brazos. Tal como levantar peso por encima de los hombros.

Cierto que hemos recomendado hacer algo de actividad física, pero cuando hay dolor, la primera medida es guardar reposo. Esto se refiere tanto al ejercicio como al trabajo. Incluso podríamos dejar de manejar por unos días.

Detener el ejercicio para prevenir la bursitis de hombro.
Hay que detener la práctica del ejercicio cuando el hombro duele, para no empeorar el cuadro.

¿Qué hacer cuando no se pudo prevenir la bursitis de hombro?

Para diagnosticar la bursitis de hombro, además de conocer la historia clínica del paciente, el médico puede realizar pruebas o recomendar algunos exámenes, como radiografías, resonancias magnéticas o hasta una aspiración que analice el líquido de la bursa.

En ocasiones, los síntomas pueden desaparecer en poco tiempo. En tal sentido, suelen responder bien al reposo y a los antiinflamatorios.

Ahora bien, cuando hay otros problemas óseos, articulares o tendinosos, o si la bursitis es causada por el uso excesivo o por condiciones médicas, es posible que se necesite más tiempo y otros abordajes.

Se pueden requerir inyecciones de cortisona (infiltración) en caso de que los síntomas persistan. Solo se aconseja la cirugía cuando la bursitis de hombro no responde al tratamiento básico y se mantiene durante un periodo mayor de 6 meses.

En algunos casos se recomienda fisioterapia para recuperar la movilidad, reeducar el movimiento y evitar una recaída. También se aplican tratamientos alternativos, como la farmacopuntura.