La audición es uno de los sentidos fundamentales del ser humano, nos permite comunicarnos, relacionarnos con nuestro entorno, apreciar la música, identificar peligros y mantener vínculos sociales.
Sin embargo, a pesar de su importancia, suele ser uno de los sentidos más descuidados, lo que ha llevado a un aumento significativo de los casos de pérdida auditiva en todo el mundo.
Importancia de oír bien
Doctora Leonela Acosta Velázquez, Otorrinolaringóloga y cirugía de cabeza y cuello del Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS)
Doctora Leonela Acosta Velázquez Doctora Leonela Acosta Velázquez, Otorrinolaringóloga y cirugía de cabeza y cuello del Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS)
Oír no es sólo percibir sonidos; es bienestar físico, mental y social. A través del oído no solo percibimos sonidos, sino, que procesamos información vital para la comunicación, aprendizaje, orientación espacial y la interacción con nuestro entorno. Es comprender palabras, emociones y mensajes.
En los niños, la audición es esencial para el desarrollo del lenguaje y el rendimiento escolar, mientras que en los adultos y adultos mayores, conservarla ayuda a mantener la independencia, memoria activa y una buena salud emocional.
Diversos estudios han demostrado que la pérdida auditiva no tratada se asocia a aislamiento social, depresión e incluso deterioro cognitivo.
La pérdida auditiva, conocida médicamente como hipoacusia, es la disminución gradual o repentina de la capacidad para escuchar. Puede ser leve, moderada, severa o profunda.
Muchas pérdidas de audición pueden pasar desapercibida en algunas personas, por eso es que la sospecha clínica y las evaluaciones a tiempo pueden evitar progresión de la misma.
Se estima que casi el 20 % de la población mundial padece pérdida auditiva, de las cuales al menos 430 millones requieren rehabilitación.
La hipoacusia es la discapacidad sensorial más frecuente y se estima que para 2050 esta cifra superará los 700 millones de personas.
Causas más comunes de pérdida auditiva
Las principales causas son exposición prolongada a ruidos fuertes, como música a alto volumen, uso de audífonos, maquinaria industrial o tránsito intenso, envejecimiento, conocido como presbiacusia, infecciones del oído, acumulación de cerumen, enfermedades crónicas, como diabetes o hipertensión, uso de medicamentos ototóxicos, factores genéticos, entre otros.
¿Qué estudios o pruebas detectan la pérdida auditiva?
Lo primero es la evaluación por un especialista en el área, en este caso otorrinolaringólogo, quien realizará un examen físico completo y determinará la necesidad de realizar pruebas complementarias. Existen varios estudios diagnósticos que se pueden realizar tanto en niños como en adultos, que evalúan el grado de pérdida auditiva y los tipos de hipoacusia. Los más comúnmente realizados son: timpanometría, audiometría, otoemisiones acústicas, potenciales evocados auditivos, entre otros.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las señales tempranas de una pérdida auditiva?
Dificultad para entender conversaciones, sobre todo, con ruido de fondo, necesidad frecuente de pedir que repitan lo dicho, subir el volumen del televisor, radio o celular, sensación de oído tapado o presión en los oídos, zumbidos o pitidos persistentes, dificultad para oír por teléfono, entre otras.
¿Se puede prevenir la pérdida auditiva?
La prevención es la clave para proteger la salud auditiva. La OMS estima que el 50 % de los casos de sordera pueden se prevenidos. Esto se logra mediante hábitos saludables, como evitar la exposición prolongada a ruidos intensos, controlar el volumen de audífonos a niveles moderados, usar protectores auditivos en ambientes ruidosos, no introducir objetos en los oídos para limpiarlos, tratar a tiempo infecciones del oído, realizar evaluaciones auditivas periódicas, especialmente en niños, adultos mayores y personas expuestas al ruido.
¿Cuál es la importancia del diagnóstico temprano?
Detectar la pérdida auditiva a tiempo permite ofrecer soluciones efectivas, como tratamientos médicos, quirúrgicos o el uso de audífonos y dispositivos auditivos. Cuanto más temprano sea el diagnóstico, mejores serán los resultados y menor el impacto en la calidad de vida.
Hipoacusia
Discapacidad sensorial más frecuente. Se estima que para 2050, uno de cada 10 pacientes sufra pérdida de audición. Casi el 20 % de la población mundial padece pérdida auditiva, de las cuales al menos 430 millones requieren rehabilitación.
Cuidar la audición es cuidar nuestra comunicación, relaciones y bienestar integral. Escuchar bien nos mantiene conectados con el mundo. La prevención, educación y revisiones médicas periódicas, son herramientas esenciales para proteger este valioso sentido.
