OJO: Capsulitis adhesiva: causas y tratamiento

OJO: Capsulitis adhesiva: causas y tratamiento

El hombro congelado, también llamado ‘capsulitis adhesiva’, es una afección que se caracteriza por una disminución importante del movimiento del hombro. En este artículo te explicamos en qué consiste, su causa y su tratamiento.

¿Qué es la capsulitis adhesiva?

El hombro es una articulación formada por huesos, ligamentos, tendones y líquido sinovial. Todas esas estructuras están ‘encapsuladas’ dentro de un tejido conectivo o cápsula. La labor principal de la cápsula del hombro es proteger a la articulación y facilitar el movimiento de todas las estructuras que la conforman.

Cuando esta cápsula se endurece y se hace más gruesa, restringe el movimiento de los huesos, ligamentos y tendones. Esto es lo que se conoce como hombro congelado o ‘capsulitis adhesiva’.

La capsulitis adhesiva, normalmente, comienza de forma muy lenta y tiene tres fases bien definidas que, combinadas, pueden durar hasta 3 años:

  • Fase inicial/inflamatoria: dura de 2 a 9 meses. El dolor es muy intenso, sobre todo en la noche. Comienza la limitación de movimiento.
  • Fase intermedia/de rigidez: dura de 4 a 12 meses. El dolor disminuye. El hombro se pone rígido, moverlo es más difícil.
  • Fase de resolución/’deshielo’: se comienza a recuperar el rango de movimiento.
Factores de riesgo y tratamientos del hombro congelado

Causas de la capsulitis adhesiva

No hay una causa específica para este trastorno. Sin embargo, hay varios factores que predisponen el desarrollo del hombro congelado:

  • Un período de inmovilización: puede pasar después de una fractura o una cirugía. También durante la recuperación de una lesión de hombro.
  • Patologías sistémicas: ciertas enfermedades tienen tendencia a desarrollar capsulitis adhesiva, como, por ejemplo:
    • Diabetes, sobre todo la insulinodependiente o tipo 1.
    • Hiper o hipotiroidismo.
    • Problemas cardiovasculares.
    • Tuberculosis.
    • Parkinson.
  • Edad y sexo: personas mayores de 40 años y, particularmente, mujeres.

Tratamiento para la capsulitis adhesiva

El tratamiento dependerá de la fase en la que se encuentre. Al principio, la prioridad es disminuir el dolor y mantener el rango de movimiento lo más que se pueda. Después, la prioridad es ganar el rango de movimiento perdido.

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Los tratamientos más comunes para el hombro congelado incluyen:

Fisioterapia

En un estudio con más de 2000 pacientes con hombro congelado, se observó que los pacientes mejoran al hacer movilizaciones y ejercicios. Un porcentaje mucho menor mejora después de hacer masajes, iontoforesis o ultrasonidos.

Lo ideal es que se combine los ejercicios con otros tratamientos, pero que el movimiento activo sea lo principal. Otras técnicas de fisioterapia incluyen la electroterapia, el láser o el calor profundo. El ultrasonido no ha demostrado disminuir el dolor o mejorar el rango de movimiento en el hombro congelado.

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Anti-inflamatorios no esteroideos (AINES)

Se suelen recetar por vía oral o como inyecciones intraarticulares. Se usan para reducir el dolor, lo que permite mover más el hombro. Esto es ideal para la primera fase, donde se busca disminuir el dolor pero mantener el rango de movimiento. Sin embargo, este efecto solo dura un par de semanas, sin beneficios a largo plazo.

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Inyecciones de corticoesteroides

Estas inyecciones disminuyen mucho el dolor al corto plazo, lo que permite mover más el hombro. Este efecto suele durar un máximo de 6 semanas y es más efectivo en la primera fase.

Tratamiento quirúrgico para la capsulitis adhesiva

Este es el último paso. Se considera solamente en pacientes que no han tenido mejoría después de un año haciendo tratamiento conservador y con síntomas severos. Si hay mejoría durante ese periodo, no se debe realizar la cirugía.

Conclusión y recomendaciones

No sabemos exactamente qué provoca la capsulitis adhesiva, pero existen factores que predisponen a su desarrollo. Suele mejorar de forma natural, aunque lleva mucho tiempo. Por eso, el tratamiento está dirigido a hacer de ese proceso lo más manejable posible. Lo que ofrece más beneficios y menor costo es hacer ejercicio terapéutico, asistido por el fisioterapeuta. 

Si tienes sospechas de tener hombro congelado, consulta a tu médico de atención primaria para que te haga una evaluación y un plan de tratamiento acorde a tus síntomas.