SANTO DOMINGO.- La psoriasis es una enfermedad autoinmune crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo y cuyos efectos van más allá de las lesiones cutáneas.
Además de causar picazón, descamación y dolor, puede afectar el sueño, la autoestima y la calidad de vida de quienes la padecen.
Según la National Psoriasis Foundation (NPF), esta condición afecta entre el 2 % y el 3 % de la población mundial. La entidad advierte que las personas con psoriasis tienen un mayor riesgo de desarrollar artritis psoriásica, enfermedades cardiovasculares y trastornos metabólicos, por lo que recomienda controles médicos periódicos.
CÓMO IDENTIFICAR LOS SÍNTOMAS
La dermatóloga Maria Robinson explica que uno de los primeros signos suele ser una erupción simétrica, gruesa, escamosa y acompañada de picazón.
En personas de piel clara, las placas suelen presentarse en tonos rojos o rosados con escamas blancas. En pieles más oscuras, pueden observarse manchas marrones, violáceas o blanquecinas con escamas grises.
Las lesiones aparecen con mayor frecuencia en codos, rodillas, cuero cabelludo y parte baja de la espalda, aunque también pueden afectar uñas, genitales y otras áreas del cuerpo.
Entre los síntomas más comunes figuran:
Picazón, ardor o dolor.
Piel agrietada o con sangrado.
Descamación persistente en el cuero cabelludo.
Hoyuelos o cambios de color en las uñas.
FACTORES DE RIESGO
Los especialistas destacan que la psoriasis tiene un importante componente hereditario. Por ello, las personas con antecedentes familiares presentan mayores probabilidades de desarrollarla.
Asimismo, existen factores que pueden favorecer su aparición o agravar sus síntomas, entre ellos:
Obesidad.
Tabaquismo.
Consumo excesivo de alcohol.
Estrés prolongado.
Infecciones como la faringitis estreptocócica.
Algunos medicamentos y lesiones en la piel.
Los expertos recomiendan reconocer los síntomas de forma temprana y mantener hábitos saludables que complementen el tratamiento médico para mejorar el control de la enfermedad.
