ATENCIÓN: Hipocalcemia, síntomas de la enfermedad silenciosa que debes conocer

ATENCIÓN: Hipocalcemia, síntomas de la enfermedad silenciosa que debes conocer

Nuestro cuerpo contiene varios minerales indispensables para el buen funcionamiento del organismo. El que mayor abunda, es el calcio, ya que un adulto guarda entre 1 y 1,200 kilo representado mayormente por los huesos pero también los dientes y las uñas.

Si bien existe un muy bajo porcentaje de calcio que no tiene que ver con la estructura ósea, esa pequeña cantidad juega un rol muy importante en nuestro organismo. Cuando las cantidades de calcio no son suficientes, hablamos de hipocalcemia. Esta carencia del mineral es el origen de muchas patologías más o menos graves y con complicaciones a largo plazo.

Los niveles normales de calcio en la sangre (o calcemia) son de 100 a 104 mg por litro de sangre (2,2 a 2,6 mmol). La vitamina D, así como otras hormonas como la calcitonina y la hormona paratiroidea, sirven para estabilizar estas cantidades. Pero en caso de que nuestro organismo detecte déficit de calcio, tratará de compensar la carencia utilizando las reservas que se encuentran en la estructura ósea y es por eso que es importante cubrir el déficit de manera regular para evitar la falta. Para los países occidentales por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud recomienda un aporte nutricional de 900 mg al día para un adulto.

El calcio es indispensable para la formación de los huesos, la solidificación del esqueleto y la consistencia de los dientes tanto en niños, adultos y adultos mayores. Tener una cantidad suficiente de calcio en el organismo contribuye a formar huesos sólidos a edad temprana, a solidificarlos luego y evitar enfermedades más tarde como la osteoporosis una vez que hemos alcanzado la tercera edad.

Pero además de intervenir en el sistema óseo, el calcio actúa también sobre los músculos (contracción muscular y sensibilidad neuromuscular) y regula el ritmo cardíaco. También permite activar las enzimas, liberar varias hormonas, coagular la sangre y equilibrar nuestro peso corporal. Mantener una alimentación sana, equilibrada y rica en calcio, reducimos los riesgos de enfermedades graves, el cáncer de próstata y de colon e incluso la hipertensión arterial.

Causas de la carencia de calcio.

La hipocalcemia, es una calcemia inferior a 85 mg por litro y provocada por una deficiente absorción del calcio por parte del intestino o también por un bajo aporte alimentario en calcio. Otros factores tienen que ver con el hipoparatiroidismo o también con una deficiencia de vitamina D.

La falta de vitamina D es efectivamente una de las principales causas de la insuficiencia de calcio, ya que esta vitamina es necesaria para absorber correctamente el mineral. Esto se debe a una falta de exposición al sol o a una falta del aporte que hace la alimentación.

Hablamos de hipoparatiroidismo cuando las glándulas paratiroideas (que actúan sobre los huesos, el duodeno y los riñones), no producen suficientes hormonas paratiroideas. Éstas últimas permiten regular los niveles de fósforo y calcio en la sangre. El hipoparatiroidismo puede manifestarse de distintas maneras, pero los signos que encontramos más a menudo son de orden dermatológico, ocular, psicológico, cardíaco, neuromuscular y óseo. La carencia de calcio es una de las consecuencias directas de esta insuficiencia de la glándula paratiroidea que, contrariamente a otros síntomas, aparece de manera repentina.

Por otra parte, la insuficiencia renal crónica, una pancreatitis aguda así como un tumor óseo pueden también provocar un déficit de calcio. Lo mismo sucede con la mala absorción del mineral debido al alcoholismo y a la hiperproducción de calcitonina, una hormona que permite regular el metabolismo del calcio y del fósforo.

Consecuencias de la carencia de calcio.

De manera general, las consecuencias de la carencia de calcio no son alarmantes si se actúa a tiempo. Entre los principales síntomas podemos encontrar:

– Hormigueo y picor en las manos y en la boca.

– Hiperexcitabilidad de los músculos.

– Exageración de los reflejos.

– Contracción brusca del labio superior.

– Temblores musculares.

– Contracción muscular.

– Trastornos en el ritmo cardíaco.

– Insuficiencia renal (cuando se suma la falta de vitamina D).

– Baja de la cantidad de potasio en sangre.

– Espasmo de laringe en niños. (¡Cuidado, esto puede ser muy peligroso!).

– Malformación de los huesos (en niños y adolescentes).

– Fragilidad en dientes y cataratas (consecuencias a largo plazo).

El tratamiento debe ser indicado por un profesional que previamente realizará los análisis correspondientes para determinar el grado de carencia de calcio o de vitamina D. Es importante tratar a tiempo estos síntomas, para que de esta manera, se eviten consecuencias que luego serán más difíciles de tratar.

Alimentos ricos en calcio.

Como hemos dicho previamente, el calcio se incorpora mayormente a través de los alimentos y con la exposición responsable al sol, que es el que incorpora la vitamina D.

Toma en cuenta los principales alimentos que contienen calcio e intenta incluirlos en tu dieta habitual:

– Productos lácteos (leche, yogur, crema, queso).

– Hierbas como tomillo, perifollo (perejil francés), canela.

– Semillas de sésamo.

– Granos de comino.

– Lentejas y garbanzos.

– Huevos.

– Nueces y almendras.

– Verduras de hoja verde (particularmente el brócoli).

Cabe aclarar que dentro de los quesos con mayor contenido de calcio encontramos el queso Gruyère, Emmenthal y Parmesano.

¿Qué te parecieron estas aclaraciones sobre la hipocalcemia? ¡No dejes de consumir alimentos ricos en calcio y compartir esta importante información!