Estos son los 4 hongos más peligrosos para la salud según la OMS

Estos son los 4 hongos más peligrosos para la salud según la OMS

Las infecciones por hongos pueden ser peligrosas. La OMS elaboró un listado con aquellos patógenos que más problemas pueden causar a los humanos en los próximos años.
Estos son los 4 hongos más peligrosos para la salud según la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró un informe para catalogar a los hongos que resultan más peligrosos para la salud humana. Publicado en octubre de 2022, bajo el título Lista de patógenos fúngicos prioritarios para guiar la investigación, el desarrollo y la acción de salud pública, el texto determina tres grupos de estos microorganismos a los que se les debe prestar atención.

Tras una serie de encuentros entre especialistas, se estableció que cuatro de los 19 hongos listados ameritan prioridad de acción. Esto es porque presentan mayor resistencia a los medicamentos, son más letales y dejan secuelas de consideración en los pacientes.

Así, los hongos más peligrosos para la salud humana, en la actualidad y según la OMS, son los siguientes:

  • Candida auris.
  • Candida albicans.
  • Aspergillus fumigatus.
  • Cryptococcus neoformans.

Las infecciones fúngicas van en aumento y son más resistentes que nunca a los tratamientos, lo que las convierte en un problema mundial de salud pública.

~ Hanan Balkhy, subdirectora general de la OMS ~

1. Candida auris

Este hongo es uno de los más peligrosos para la salud humana, en parte, porque se ha descubierto de manera reciente. El primer registro específico data del año 2009. Luego, en 2011, un caso de infección generalizada en un paciente se dio a conocer. Aunque se trató de un cuadro aislado, al año siguiente se reportó el primer brote intrahospitalario por C. auris.

En la actualidad, más de 40 países ya han notificado casos por este patógeno. El problema es que su carácter de emergente y novedoso dificulta la identificación con los métodos clásicos de diagnóstico.

Hasta el momento, la mayoría de los pacientes contagiados tuvieron que ser tratados con combinación de antifúngicos, pues las cepas tendieron a ser resistentes a los fármacos. Las estadísticas indican que, en el primer mes de curso de la infección, hasta el 30 % de los pacientes fallecen.

Desde su aislamiento en el canal auditivo de una persona de Japón, los brotes hospitalarios por C. auris se incrementaron. Algunos centros de salud encontraron su presencia en las paredes de las salas de los internados. Y quizás, las muertes de los recién nacidos en Venezuela, en 2013, hayan sido el toque de alarma que conmocionó al mundo médico.

Un estudio científico de 2019 afirmó que los desinfectantes de uso habitual en los hospitales y clínicas no actúan frente a este hongo. Por lo tanto, se requieren medidas distintas de antisepsia y desinfección para prevenir los brotes.

Candida auris es uno de los hongos más peligrosos para la salud.
Candida auris.

¿Qué enfermedad causa?

Según una publicación de Han Du y colaboradores, este es uno de los hongos más peligrosos para la salud humana porque se puede hallar en diferentes tejidos y secreciones. Ya se aisló en sangre, orina, piel y mucosa del recto.

Se podría reproducir en el interior del tubo digestivo y en ambientes anaeróbicos, es decir, sin oxígeno o con bajas concentraciones del mismo. También tiene la capacidad de colonizar la mucosa oral y, desde allí, expandirse a la sangre.

Se lo considera un patógeno oportunista.

Esto significa que se aprovecha de sistemas inmunitarios debilitados. Por eso, los pacientes internados en unidades de cuidados intensivos son los que se encuentran en gran riesgo. En ellos es posible que se desarrolle una infección generalizada que lleve al estado de shock.

2. Candida albicans

A diferencia del hongo anterior, C. albicans es bastante conocido. Más fácil de diagnosticar en sus presentaciones habituales, en la boca, la piel y la vagina, no sucede lo mismo con las septicemias que puede desencadenar en pacientes susceptibles.

Cuando actúa como oportunista, valiéndose de las defensas disminuidas de un paciente, ocasiona estragos. En su forma invasora llega a la sangre y provoca fiebre, insuficiencia renal y coagulación intravascular diseminada (CID).

Especial cuidado se debe tener con las personas que reciben un tratamiento de quimioterapia para el cáncer. Ellos son particularmente sensibles a las colonizaciones por C. albicans. Las largas permanencias en sitios hospitalarios y la presencia de un catéter para administrar la medicación intravenosa facilitan la llegada del hongo al torrente sanguíneo.

Tres son las modalidades clínicas invasoras más clásicas y peligrosas de este hongo:

  1. Candidemia: el hongo circula por la sangre y se reproduce en el tejido sanguíneo. Hay una sepsis con fiebre que lleva a que los órganos fallen en conjunto. Uno de los más afectados es el sistema renal. Además, suele haber una reacción de formación de pequeños coágulos simultáneos en diferentes partes del cuerpo.
  2. Esofágica: la candidiasis esofágica es la primera causa de inflamación infecciosa del esófago. En los centros de salud donde se practican endoscopias digestivas altas es una preocupación, ya que el instrumento para el estudio puede ser vehículo del hongo, ayudándolo a depositarse en el interior del tubo digestivo del paciente.
  3. Retiniana: la endoftalmitis por cándida causa problemas en la retina. Aunque no es una presentación clínica aguda, su evolución deriva en ceguera si no hay un tratamiento oportuno, por el hecho de que la región interna del globo ocular se llena de cicatrices que entorpecen la visión.
Hifas de Candida albicans.
Candida albicans.

3. Aspergillus fumigatus

Una revisión del año 1999 alertaba sobre A. fumigatus como uno de los hongos más peligrosos para la salud humana. Capaz de sobrevivir en el suelo y en ambientes hostiles, tiene la potencia para sortear las defensas humanas con relativa facilidad cuando hay problemas de inmunidad.

Aunque oportunista, su transmisión aérea suele ser preocupante. Por eso resulta uno de los patógenos más buscados entre los pacientes que tienen cuadros respiratorios en el contexto de una enfermedad inmunosupresora.

La forma pulmonar no siempre es igual y, aunque se denomina como aspergilosis de manera genérica, hay que distinguir entre la presentación alérgica, la crónica y el aspergiloma. A su vez, la alergia tiene otras dos subformas. Una de ellas es la broncopulmonar o ABPA, que consiste en síntomas muy similares al asma. La otra es la sinusitis por A. fumigatus, que cursa con mucosidad, congestión en la nariz y reducción de la capacidad olfativa.

Por su parte, un aspergiloma es un tumor formado por una aglomeración de hongos. Ocupa un espacio en el pulmón y actúa como un nódulo, capaz de desencadenar tos y disnea o falta de aire.

La forma crónica no es infrecuente en personas con sistemas inmunitarios que no están comprometidos. El hongo coloniza con lentitud la mucosa de los bronquios y genera reacciones a largo plazo. Según sabemos, hasta un tercio de los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) están colonizados por el hongo.

Lee más sobre la Aspergilosis

¿Cómo se trata?

El abordaje de la aspergilosis depende de su presentación. Las formas alérgicas suelen responder bien al itraconazol, a veces combinado con un corticoide para manejar los síntomas propios de la reacción que se genera en el aparato respiratorio.

Si el patógeno invadió órganos y sangre, entonces se requieren combinaciones de fármacos más potentes. El voriconazol, la anfotericina y la capsofungina son algunos de los elegidos.

Aspergillus fumigatus es uno de los hongos más peligrosos para la salud humana.
Aspergillus fumigatus.

4. Cryptococcus neoformans

La enfermedad que conocemos como criptococosis puede ser causada por este hongo o por C. gattii. De todas maneras, el segundo parece limitado a algunas zonas geográficas del mundo, mientras que C. neoformans tiene presencia mundial.

Igual que A. fumigatus, su presencia en el suelo lo hace accesible a la inhalación. Se lo ha localizado en algunas especies de árboles y siendo expulsado por las heces de las aves. Y al igual que los otros patógenos oportunistas, se aprovecha de los sistemas inmunitarios debilitados en pacientes con VIH/SIDA, cáncer o trasplantados.

Según las estadísticas, 223 000 personas son diagnosticadas cada año con meningitis por este hongo. Se erige así como la primera causa de mortalidad entre los pacientes inmunocomprometidos, ya que más de 180 000 fallecen por la infección anualmente.

Aunque es susceptible a tres grupos distintos de fármacos antifúngicos, cada vez más se detecta su capacidad de resistencia. Los investigadores creen que uno de los mecanismos de defensa que posee es la hibridación, es decir, la mezcla genética con otras cepas. También se plantea que el uso excesivo de plaguicidas en la agricultura está contribuyendo al proceso.

El caso especial de los pacientes con VIH

La criptococosis meníngea en pacientes con VIH es un grave problema de salud pública. Se trata de una de las complicaciones más letales para estas personas y su detección precoz puede significar que se salve la vida.

Sin embargo, hay otro factor de riesgo que tiene que ver con la enfermedad de base en sí. Quienes no se encuentran en un tratamiento con antirretrovirales (TAR) o recién lo han comenzado, tienen más posibilidades de un desenlace fatal si contraen el hongo. Por eso es fundamental que haya un acceso rápido y equitativo a la TAR.

Cryptococcus neoformans.
Cryptococcus neoformans.

Los hongos más peligrosos para la salud se deben investigar

Según la OMS, el listado de los hongos más peligrosos para la salud humana se ha publicado con el objeto de fomentar la investigación en ese campo. Nuevos desarrollos deberán resolver el problema de la resistencia a los antifúngicos.

Mientras tanto, resulta prioritaria la protección de los pacientes inmunocomprometidos y de aquellos que están internados. El cuidado de los grupos de riesgo reduce la propagación de estos patógenos de difícil diagnóstico.

Además de los cuatro hongos que mencionamos, los otros 15 que forman la lista de la OMS son los siguientes:

  • Grupo de segunda prioridad: Nakaseomyces glabrata, Histoplasma spp., Eumycetoma, Mucorales, Fusarium spp., Candida tropicalis, Candida parapsilosis.
  • Grupo de mediana prioridad: Scedosporium spp., Lomentospora prolificans, Coccidioides spp., Pichia kudriavzeveii, Cryptococcus gattii, Talaromyces marneffei, Pneumocystis jirovecii, Paracoccidioides spp.

Necesitamos más datos e información sobre las infecciones fúngicas y la resistencia a los antifúngicos para orientar y mejorar la respuesta a estos patógenos fúngicos prioritarios.

~ Haileyesus Getahun, director de la OMS para la Coordinación Mundial de Resistencia a los Antimicrobianos ~