“La brutal tasa de infección de Ómicron es lo que habilita a no subestimarla, el único camino es acelerar las dosis de refuerzo”

“La brutal tasa de infección de Ómicron es lo que habilita a no subestimarla, el único camino es acelerar las dosis de refuerzo”

Desde el día que estalló la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2 con su variante ancestral detectada por primera vez en diciembre de 2019 en la ciudad china de Wuhan, la carrera científica que se desató en busca de la solución a la peste posicionó al hallazgo de las vacunas basadas en la tecnología de ARN mensajero contra el COVID-19 con ventajas comparativas frente al resto. ¿Cuál es la razón por la cual esta plataforma se destaca frente a las demás? su flexibilidad, eficacia y seguridad. Dos años después y a los ojos de los expertos, muy probablemente en ese orden de valoración de sus atributos.

De esta fórmula de naturaleza genética y sintética existen hoy dos desarrollos que integran el portfolio gold standard de vacunas disponibles contra el COVID -aprobado por la OMS- y que pertenecen a los laboratorios Moderna y Pfizer-Biontech. Esta última siendo la única aprobada hasta hoy en forma total y ya no en condición de emergencia por la reguladora FDA, bajo el nombre Comirnaty.

Podría decirse que por su propia historia Moderna es un laboratorio estadounidense de producción de vacunas boutique – hoy en tiempo pandémico es considerado un hub biotecnológico– que grabó su obsesión científica en letras de molde en su propio nombre: ModeRNA, el acrónimo de RNA Modificado.

Con sede en Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos, el tiempo veloz para la ciencia que desató el nuevo coronavirus vino a confirmar de manera contundente que sus hipótesis de investigación científica alrededor del ARN mensajero para crear vacunas y/o tratamientos y curar distintas patologías estaban muy bien encaminadas.

En diálogo con Infobae, desde Suiza, César Sanz Rodríguez, una voz científica muy autorizada del laboratorio originario de Massachusetts, remarcó que lo mejor de las vacunas de ARNm mensajero es que “son vacunas flexibles y han demostrado ser las más eficaces y seguras contra el COVID-19 en adultos y adolescentes“.

César Sanz Rodríguez es Vicepresidente de Asuntos Médicos para Europa, Medio Oriente y África del laboratorio Moderna, conversó con Infobae desde sus oficinas en Suiza (crédito: Moderna)César Sanz Rodríguez es Vicepresidente de Asuntos Médicos para Europa, Medio Oriente y África del laboratorio Moderna, conversó con Infobae desde sus oficinas en Suiza (crédito: Moderna)

La flexibilidad que ofrece esta plataforma es una ventaja comparativa frente a otros inoculantes, Sanz describió a Infobae. “Cuando uno analiza los tiempos que se barajaron desde que se secuenció el virus SARS-CoV-2 hasta que se pudo dar el primer shot y luego apareció la primera variante, es realmente increíble la flexibilidad que ofrece la plataforma”.

Esa cualidad de adaptación es la punta de lanza para un desarrollo aún más ambicioso, una súper vacuna contra los patógenos respiratorios más transmisibles de este tiempo: “La confirmación de esto es que por estos días nos planteamos en Moderna desarrollar vacunas específicas -contra las nuevas variantes del virus ancestral del COVID-19-; haremos un desarrollo específico para Ómicron y empezaremos los ensayos clínicos ahora en enero 2022”, detalló Sanz.

El experto describió a Infobae los detalles de este ambicioso proyecto: “Dentro de la plataforma de ARN mensajero estamos trabajando en distintas vacunas tanto en el ámbito respiratorio como en otro tipo de enfermedades. Generar vacunas combinadas de una misma partícula lipídica para poder combinar moléculas de ARNm de distintos patógenos: obtener una especie de “súper vacuna”, un “one shot” contra el COVID, la gripe y el virus sincicial respiratorio, por ejemplo”.

Nuestro objetivo fue demostrar que la vacuna de ARN mensajero es segura y eficaz (en este caso inmunogénica, es decir capaz de producir anticuerpos que protejan contra la enfermedad), dos condiciones irrenunciables en la producción de cualquier vacuna”, señaló el vicepresidente de Asuntos Médicos del laboratorio Moderna a Infobae.

“Se abre un océano de posibilidades para la plataforma ARNm que veremos materializarse en los próximos años. Y el COVID-19 es simplemente la primera de ellas”, destacó Sanz a Infobae (REUTERS/Mike Segar/File Photo)“Se abre un océano de posibilidades para la plataforma ARNm que veremos materializarse en los próximos años. Y el COVID-19 es simplemente la primera de ellas”, destacó Sanz a Infobae (REUTERS/Mike Segar/File Photo)

Sanz Rodríguez es una flamante incorporación del laboratorio estadounidense: “Me incorporé a Moderna en el mes de mayo de 2021. Cuando empecé a ver los resultados de las vacunas de ARNm, lo más sorprende fue la tasa de efectividad frente al virus, tan alta, que incluso en aquel entonces la OMS había establecido una serie de requisitos, para lo que sería una vacuna mínimamente viable y realmente los resultados que se reportaron superaron con creces esas expectativas”, detalló el directivo de Moderna.

Un océano azul

La plataforma genética ARNm va a aplicarse en la lucha contra otros patógenos: “En Moderna tenemos programas en oncología, en enfermedades raras y otro tipo de enfermedades. Ramas de medicina neurodegenerativa. Creo que el COVID-19, de alguna manera, para este tipo de plataformas va a ser un catalizador para otros tratamientos”, remarcó Sanz.

Cuando el nuevo coronavirus impactó en el mundo, y su alta velocidad de propagación desencadenó la pandemia, Moderna ya llevaba más de 10 años de investigación muy intensa en esta plataforma genética: “Se abre un océano nuevo y azul, como dicen los consultores, realmente esta plataforma nos ofrece muchas posibilidades que veremos materializarse en los próximos años. Y el COVID-19 es simplemente la primera de ellas”, destacó Sanz desde Suiza.

El aporte de la plataforma ARNm ha sido “un aporte global a la salud pública porque todos nos hemos beneficiado”, señaló el directivo de Moderna y a la vez, remarcó: “Tenemos que evitar la sensación de que las vacunas han dejado de funcionar. Creo todo lo contrario, una variante como Ómicron refuerza más el rol que tienen las vacunas. Es muy importante seguir transmitiendo ese mensaje positivo”.

Las vacunas basadas en ARNm tienen algunas ventajas teóricas: actúan en el citoplasma celular, sin necesidad de llegar hasta el núcleo, ni de interactuar con el genoma de las células huésped. El proceso de fabricación es más corto y con posibilidad de actualización que el estándar actual y los dispositivos inyectores sin aguja permiten abordar con seguridad las campañas de vacunación de grandes cantidades de personas con dispositivos multidosis. También hay que decirlo tienen un talón de Aquiles, la necesidad de ultrafrío en freezers para su conservación, a -70 grados C.

Gold Standard ARNm Moderna y Pfizer-Biontech: La fórmula lleva instrucciones de ADN para que las células del cuerpo humano generen ciertas proteínas protectoras frente a los patógenos. Se inyectan en el cuerpo hebras de instrucciones genéticas bautizadas ARN mensajero, es decir, la molécula que le dice a nuestras células qué hacer. (REUTERS/Dado Ruvic)Gold Standard ARNm Moderna y Pfizer-Biontech: La fórmula lleva instrucciones de ADN para que las células del cuerpo humano generen ciertas proteínas protectoras frente a los patógenos. Se inyectan en el cuerpo hebras de instrucciones genéticas bautizadas ARN mensajero, es decir, la molécula que le dice a nuestras células qué hacer. (REUTERS/Dado Ruvic)

El prestigioso científico Eric Topol fue contundente sobre las vacunas de ARNm: “No todas las vacunas COVID-19 son iguales”, señaló el médico y científico del Scripps Research Translational Institute, de EEUU, en diálogo con la revista Science. “Está claro que las dos vacunas de ARNm (la de Pfizer-BioNTech y Moderna) son altamente efectivas para prevenir infecciones”. Ese margen sustancial “probablemente se traduzca en una mejor supresión de la transmisión, a diferencia de las similitudes de las vacunas en la reducción de hospitalizaciones y muertes”, dice Topol.

“El mundo se dirige hacia las vacunas de tecnología de ARN mensajero. Todos los laboratorios del mundo que las fabrican van a tener que considerar utilizar este tipo de tecnología. Cuando entendamos sobre la precisión de lo que se está generando, no va a haber vuelta atrás”, dijo Sanz Rodríguez a Infobae.

La semana pasada, Argentina recibió 2.643.340 dosis de la vacuna Moderna que forman parte del acuerdo firmado con el laboratorio en julio 2021 para recibir hasta hora un total 20 millones de inoculantes.

– Usted señaló que un atributo fundamental de la plataforma genética de ARNm es la flexibilidad. Y además usted lo mencionaba muy bien, el COVID-19 aceleró los tiempos… Argentina tiene por ejemplo, y lo hago extensivo a Sudamérica, un buen vínculo con las vacunas. ¿Entonces cómo le explica a la gente lo que implica recibir este tipo de vacunas’

– César Sanz Rodríguez: Lo que necesita entender la gente común es que va a recibir una vacuna que realmente es eficaz y también poner siempre en la perspectiva no sólo del plano individual sino del plano colectivo. Y la otra parte que es muy importante siempre, es el aspecto de seguridad. De alguna manera las vacunas son como un seguro, nosotros siempre decimos que el mejor seguro es el que no utilizamos nunca. Lo que hemos aprendido sobre la seguridad de las vacunas, sobre esta nueva plataforma de vacunas, pero también sobre los otros inoculantes contra el COVID-19, en el poco tiempo que ha transcurrido es realmente inmenso. Tenemos que poder comunicar que el sistema científico en su conjunto ha funcionadoHoy un porcentaje muy importante de la población está vacunada con una o dos dosis y un porcentaje pequeño (N. de la R: 10%) ya está recibiendo su booster o tercera dosis en la Argentina. Y números parecidos se repiten en la región y el mundo. Obviamente la variante Ómicron es un llamado de atención sobre que esto no se ha acabado todavía y durará todavía un tiempo.

– Sabemos que las vacunas son la gran espada fundamental contra esta pandemia. En cuanto a la variante Ómicron, que se detectó hace apenas 20 días. Lo poco que aprendimos es que es mucho más contagiosa, pero menos letal. ¿Qué rol juega esta vacuna de Moderna en este rebrote global?

– Ómicron es un caso curioso porque todos los datos que se están empezando a publicar apuntan a que es una infección más leve, y probablemente en las personas que están vacunadas todavía es aún más leve. El problema es lo que comentábamos anteriormente, su alta tasa de infectividad, que está comparada con el sarampión. El problema es que aunque sea una infección menos leve, al final ese pequeño porcentaje de gente que se enferma grave, al ser un porcentaje grande en un período corto de tiempo, conlleva un riesgo no tanto para la enfermedad porque es menos letal; sino por el colapso sanitario que puede generar cuando de repente toda la población tenga que acudir a atenderse y eventualmente internarse. Uno de los datos que estoy monitoreando estos días es cómo ha crecido el porcentaje de Ómicron respecto a los aislamientos a nivel global, y en cuestión de semanas hemos pasado de un 3% (de transmisibilidad) a un 50%. Entonces esa es la velocidad de propagación y el riesgo que conlleva Ómicron. Viendo estos números, creo que no hay que subestimar a esta variante, todo lo contrario.

“El mundo se dirige hacia las vacunas de tecnología de ARN mensajero. Todos los laboratorios del mundo que las fabrican van a tener que considerar utilizar este tipo de tecnología”, dijo Sanz Rodríguez a Infobae (REUTERS/Mike Segar/File Photo)“El mundo se dirige hacia las vacunas de tecnología de ARN mensajero. Todos los laboratorios del mundo que las fabrican van a tener que considerar utilizar este tipo de tecnología”, dijo Sanz Rodríguez a Infobae (REUTERS/Mike Segar/File Photo)

Sanz explicó a Infobae que Moderna está trabajando con cinco laboratorios, tres en Estados Unidos, uno en Europa, y otro en Inglaterra para básicamente evaluar las muestras de las personas que han participado en ensayos clínicos para “tener una idea clara de cuál es la capacidad de neutralizar la nueva variante con la vacuna clásica, tanto en esquemas de vacunación primaria como de refuerzo”.

“Lo que hemos aprendido es que por un lado si uno no tiene puesta las dos dosis de la vacuna, la protección frente a Ómicron es bastante débil. Básicamente si uno compara los niveles de anticuerpos neutralizantes frente a Ómicron en relación a los que nos hemos vacunado frente a la variante clásica de Wuhan, los estudios están hablando de 40 hasta 80 veces menos niveles de anticuerpos. Esa es la parte negativa. La parte positiva y muy importante es que cuando analizamos lo que ocurre cuando uno recibe el booster o dosis de refuerzo de nuestra vacuna, vemos que se incrementan los niveles de anticuerpos frente a Ómicron como 40 veces aproximadamente respecto a los niveles pre booster”, remarcó el directivo de Moderna y continuó: “Eso significa que la vacunación estándar es una herramienta sustancial para hacer frente a Ómicron, pero lo que marca la diferencia son las dosis de refuerzo ”.

– Hay varios papers científicos que plantean que la vacunación heteróloga (mezcla de plataformas y marcas) en los refuerzos son ideales para mejorar la eficacia y protección frente a las nuevas variantes. ¿Moderna proyecta escalabilidad para producir más y para que más países puedan contar con vacunas de esta plataforma como booster?

– Sí. De hecho estamos trabajando en ello, se va a acelerar nuestra investigación y a incrementar la capacidad de producciónEste año habremos cerrado cerca de los mil millones de dosis producidos hacia el final del año. En principio, esperamos en el 2022 -con todas las inversiones que estamos haciendo en ampliar fábricas e instalaciones de producción- poder llegar a una capacidad que oscilará entre 2 mil y 3 mil millones de dosis para fines de 2022.

– ¿Qué hay de nuevo sobre la vacuna de Moderna en niños? la evidencia científica disponible señala que la vacuna pediátrica ha demostrado seguridad y eficacia en niños de 6 a 11 años. ¿Es así?

– Nosotros ahora mismo tenemos por un lado ya la indicación en muchos países para el uso en adolescentes. Y justo ahora estamos en fase de registro, por ejemplo en la Unión Europea – a través de la agencia EMA- de la indicación en el rango de edad de 6 años a 11 años de edad.

“El ultrafrío que necesita para su conservación puede ser señalado como el talón de Aquiles porque plantea un problema para el traslado en territorios de grandes extensiones”. (REUTERS/Mike Blake)“El ultrafrío que necesita para su conservación puede ser señalado como el talón de Aquiles porque plantea un problema para el traslado en territorios de grandes extensiones”. (REUTERS/Mike Blake)

– En qué se convertirá, pudiendo superar el tiempo pandémico, la vacuna contra el nuevo coronavirus, ¿en una vacuna anual combinada con la influenza como dicen muchos? ¿Cómo sigue este proceso? Como usted bien señaló la pandemia no ha terminado…

– Me puedo imaginar un escenario en el que, por lo menos grupos de riesgo, más amplio de lo que imaginamos hoy cuando pensamos en gripe, quizás tengan que recibir una dosis periódica contra el COVID. Quizás no sea necesario en los más jóvenes. Con el paso del tiempo, entenderemos más cómo funciona la inmunidad celular. Nosotros estamos trabajando en varias hipótesis, en boosters individualizados pero también como hablábamos anteriormente una de las ventajas de tener una plataforma de ARNm como ésta es que permite muchas posibilidades.

Para concluir, Sanz retomó el desarrollo más alentador que investiga la compañía Moderna: “Uno de los aspectos muy interesante de la plataforma y las tasas de respuesta inmunológica en la gente mayor, en comparación a gente joven, de las vacunas de ARN mensajero es el hecho de que son muy inmunógenicas en la población senil, más que otras plataformas. Y esto abre una oportunidad muy interesante porque en ese sentido hay distintos patógenos respiratorios, está la gripe, el virus sincicial respiratorio, el SARS-CoV-2, que son virus que se concentran en esta población de alto riesgo. En ese sentido una de las líneas de trabajo que estamos también avanzando es la posibilidad de desarrollar vacunas combinadas: dónde básicamente recibirás un booster anual o refuerzo anual, pero en la misma inyección concentrará la dosis de refuerzo de la gripe, del COVID-19 y la dosis de refuerzo de, por ejemplo, el virus sincicial respiratorio. Mejor escenario imposible.