Por qué el resultado de eficacia de la vacuna de Pfizer contra la nueva variante es prometedor pero no concluyente

Por qué el resultado de eficacia de la vacuna de Pfizer contra la nueva variante es prometedor pero no concluyente

Tras el anuncio sobre la eficacia de la fórmula de Pfizer-Biontech para la mutación de Reino Unido, la ciencia respira aliviada pero también se muestra alerta. Qué implica para el desarrollo de vacunas contra el COVID-19.

Tras el anuncio que la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer y BioNTech parece efectiva contra una variante más infecciosa del virus, que fue descubierta en el Reino Unido y se ha extendido por todo el mundo, según los resultados de más pruebas de laboratorio publicados el miércoles, el panorama parece de a poco ir “acomodándose” y permite imaginar que las vacunas contra el nuevo coronavirus siguen en carrera sin importar las nuevas mutaciones.

Y es que este hallazgo supone un gran logro, ya que desde la aparición de las nuevas variantes del COVID-19 en distintas partes del mundo, el mayor interrogante al respecto era sobre si las vacunas que se habían desarrollado iban a ser útiles para combatir estas nuevas mutaciones o se tendría que volver a foja cero.

Sin embargo, por el momento, la vacuna de Pfizer se probó con la cepa que se originó en el Reino Unido. Resta saber si será o no efectiva contra las nuevas variantes que surgieron y las que aún se esperan conocer. Al igual que con el resto de las candidatas como Moderna, Sputnik, Oxford-AstraZeneca, Sinopharm, entre otras.

La variante del Reino Unido era la que preocupaba al mundo de la ciencia debido a que era considerada la más dominante y contagiosa. Tras el hallazgo en Reino unido en el mes de diciembre de una mutación del virus que era más contagiosa luego de notar un aumento considerable de casos de COVID-19 en el país británico, un estudio científico llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Birmingham y el organismo gubernamental Salud Pública de Inglaterra o Public Health England en inglés, reveló que la nueva cepa británica del coronavirus es un 70% más contagiosa que la original porque se replica en la garganta.

En el estudio, publicado en MedRxiv y que aún no ha sido revisado por pares, se advierte: “Claramente, las cargas virales más altas inferidas de las muestras de la nueva variante, indicada con un objetivo del gen S viral indetectable podrían determinar la infecciosidad de los sujetos y, por lo tanto, la capacidad del virus para transmitir en adelante”.

De acuerdo al virólogo que dirigió el estudio, las muestras de la nueva variante “mostraron un aumento en la carga viral relativa de entre 10 y 1.000 veces” en comparación con las muestras del virus original.

A un mes del primer hallazgo de una variante, hoy las nuevas variantes registradas son tres: la del Reino Unido (N501Y) , la de Brasil (E484K) y la de Sudáfrica (501.V2) pero se esperan muchas más. De hecho, ya se está hablando de una nueva variante estadounidense, luego de que investigadores hayan detectado dos variantes del SARS-CoV-2 que podrían ser más contagiosas y que se comportan de manera similar a la británica, según conclusiones de un estudio preliminar publicado este miércoles, en las que se destaca que una de ellas es dominante en la capital de Ohio.

¿Funcionarán todas las vacunas contras las nuevas variantes? La mayoría de las vacunas contra el coronavirus apuntan a la proteína conocida como “de espiga” o “de pico” que el virus usa para adherirse a las células humanas. Las vacunas preparan al cuerpo para poder detectar la proteína de punta para que el sistema inmunológico pueda detectar el virus. Sin embargo, si la proteína de pico muta, el cuerpo podría no reconocer el virus y las vacunas pueden resultar ineficaces. El profesor Calum Semple, de la Universidad de Liverpool, explicó a The Telegraph que “algunas de las mutaciones están ocurriendo en la llave que el virus usa para desbloquear las células. Y esto lo vemos con la gripe cada año y por eso la vacuna contra la gripe tiene que cambiar año tras año”.

Ewan Birney es subdirector general del Laboratorio Europeo de Biología Molecular y codirector de su Instituto Europeo de Bioinformática en Cambridge, y aseguró a The Guardian que las vacunas fueron probadas con muchas variantes del virus en circulación, “por lo tanto, hay razones para pensar que las vacunas aún funcionarán contra esta nueva cepa, aunque obviamente eso debe ser probado a fondo”.

“Todos los años actualizamos vacunas como la de la gripe, estamos acostumbrados. Lo importante es ser capaces de detectar estas variantes y, sobre todo, aquellas que pudieran aparecer como escape cuando la vacuna se empiece a administrar”, dijo a la agencia Efe José M. Jiménez Giuardeño, del Departamento de Enfermedades Infecciosas del King’s College de Londres.

La inefectividad de una vacuna ocurre cuando el virus cambió tanto que esquiva el efecto completo de la dosis y continúa infectando a las personas. De llegarse a este punto, los investigadores tendrían que reformular las vacunas.

¿Cómo llegaron a la conclusión de que ésta servía? Para la prueba, las muestras de sangre extraídas de 16 participantes vacunados en ensayos clínicos anteriores se expusieron a un virus sintético llamado pseudovirus que fue diseñado para tener las mismas proteínas de superficie que B117.

Los anticuerpos en la sangre de los voluntarios que recibieron la vacuna, conocidos como Comirnaty, o BNT162b2, neutralizaron el pseudovirus con tanta eficacia como la versión anterior del coronavirus para la que se diseñó inicialmente el producto.

Aún así las amenazas no terminaron. Otra variante detectada en Brasil, la E484K, es considerada por los científicos la “más preocupante de todas” respecto a su impacto en la respuesta inmunitaria.