¿Qué es la coherencia cardiaca?

¿Qué es la coherencia cardiaca?

Lo más llamativo de la coherencia cardiaca es que se trata de una técnica muy sencilla y que, a la vez, genera beneficios para el cuerpo y la mente. Corazón y cerebro forman un binomio clave en la calidad de vida.
¿Qué es la coherencia cardiaca?

La coherencia cardiaca es un concepto que viene siendo sostenido por parte de varios neurocardiólogos. Señala que el corazón es un sistema complejo cuya función no se limita a bombear sangre, sino que también recibe y procesa información.

Esta idea se basa en el hecho de que en el corazón hay miles de neuronas, que vendrían a ser pequeños cerebros. A su vez, cerebro y corazón están unidos mediante el sistema nervioso periférico. Hay coherencia cardiaca cuando el funcionamiento del miocardio es óptimo y provoca efectos positivos a nivel mental.

Sería, entonces, un indicador de buena salud y estaría asociado con el equilibrio en las emociones y la serenidad. Lo más interesante es que esta coherencia podría alcanzarse mediante algunos hábitos y también aplicando técnicas. Veamos.

¿Qué es la coherencia cardiaca?

La coherencia cardiaca se puede entender de dos maneras. Por un lado, se denomina así a un estado fisiológico en el que el ritmo cardiaco es armónico y regular. Si se mira esto en una gráfica, se observa que el movimiento forma un patrón ordenado y regular.

De otro lado, también se aplica el concepto a una técnica para alcanzar un ritmo cardiaco regular y armónico. Esta fue desarrollada por el Instituto HeartMath de California y su objetivo es reducir la frecuencia cardiaca e inducir un estado de calma mental.

Los estados de estrés y nerviosismo hacen que se acelere el ritmo del corazón. A su vez, la aceleración incrementa las emociones negativas. La técnica de la coherencia cardiaca pretende que el corazón vuelva a tener un patrón armónico.

Coherencia cardíaca y frecuencia de latidos.
La frecuencia del latido puede alterarse ante situaciones de estrés, alimentando un círculo vicioso de nerviosismo y ansiedad.

El corazón y el cerebro

Es importante anotar que el 60 % de las células cardiacas son nerviosas. Se estima que hay unas 40 000 neuronas en este órgano.

Así mismo, hay mucha más información que va del cerebro al corazón que al revés. Por lo tanto, hay especialistas que lo consideran un sistema nervioso en sí mismo.

El corazón está involucrado en la segregación de algunas hormonas, como la adrenalina, la oxitocina y atriopeptina. Todas ellas influyen en el funcionamiento del cerebro. Por lo tanto, se puede hablar de un sistema interrelacionado.

Ahora bien, el cerebro y el corazón se comunican entre sí a través del sistema nervioso periférico. Este, a su vez, se compone del sistema simpático y el parasimpático. El primero se activa cuando hay peligro y promueve la segregación de adrenalina y noradrenalina.

El parasimpático, por su parte, favorece la segregación de neurotransmisores que llevan a estados de relajación y reducen el ritmo cardiaco. Uno de los objetivos de la técnica de coherencia cardiaca es conseguir un equilibro entre ambos sistemas.

Beneficios de practicar la coherencia cardiaca

Los beneficios de la coherencia cardiaca son múltiples y relevantes. Esta sencilla práctica cuenta con el potencial para incidir de manera positiva en las emociones.

Reducción del estrés y la fatiga

El estrés no solo afecta el estado de ánimo y entorpece el desempeño, sino que también está asociado con múltiples problemas de salud. Genera fatiga, contribuye a que haya menos riego vascular e incluso degenera los músculos. Alcanzar o recuperar la coherencia cardiaca hace que disminuya el cortisol.

Gestión emocional acertada

Cuando se consigue armonizar el corazón y el cerebro, se activa el sistema parasimpático. El resultado es una mayor segregación de neurotransmisores que inducen a la serenidad. De este modo, el miedo o la ira pierden intensidad.

Mejoramiento de actividades cognitivas

La coherencia cardiaca haría que el cerebro funcione de una manera mucho más eficiente. Una mente serena permite que haya más concentración, el pensamiento fluya mejor y las ideas se procesen de una forma más acertada. Por lo tanto, toda la actividad cognitiva se ve favorecida.

Mayor calidad de sueño

El estado de relajación hace que el sueño se concilie con más facilidad. En consecuencia, es una vía para combatir el insomnio. Así mismo, la coherencia cardiaca contribuye a que el descanso sea más profundo y el sueño más reparador.

Fortalecimiento del sistema inmunitario

El estrés es uno de los grandes enemigos del sistema inmunitario. A la vez, un organismo en calma fortalece las funciones de defensa. La coherencia cardiaca podría incrementar los niveles de inmunoglobulinas A.

Más compasión y empatía

El funcionamiento armónico del corazón favorece la producción de hormonas como la oxitocina y la vasopresina. A su vez, la práctica de la compasión y de la empatía facilitan la coherencia cardiaca.

Decisiones más acertadas

Una mente en calma es la base esencial para tomar buenas decisiones. Al mismo tiempo, las decisiones acertadas dan lugar a acciones más inteligentes.

Tranquilidad gracias a la coherencia cardíaca.
La tranquilidad, la serenidad y los estados de calma mejoran la toma de decisiones y favorecen el ordenamiento de las ideas.

¿Cómo poner en práctica la coherencia cardiaca?

Hay técnicas que contribuyen a alcanzar la coherencia cardiaca. Se orientan a controlar las aceleraciones y desaceleraciones del corazón a través de la respiración consciente. Al lograr una sintonía entre respiración y ritmo cardiaco se consigue tal coherencia.

La técnica básica es la siguiente:

  1. Sentarse en el piso sin cruzar las manos ni las piernas.
  2. Inspirar por la nariz con la boca cerrada por 5 segundos.
  3. Expirar por la boca durante 5 segundos.
  4. Repetir 6 veces por minuto durante 5 minutos.

Esta práctica se debe realizar 3 veces todos los días. Así mismo, conviene llevarla a cabo antes y después de eventos estresantes.

Coherencia cardiaca: un concepto para estar en paz

La coherencia cardiaca es un factor que incide de forma decisiva en la calidad de vida. El solo hecho de armonizar el ritmo cardiaco y de reducir el estrés tiene un impacto importante sobre la salud física y mental.

La práctica de la coherencia cardiaca es muy sencilla y solo demanda una cantidad mínima de tiempo. Vale la pena introducirla en la rutina y mantenerla.