Tomografía computarizada: proceso, usos y riesgos

Tomografía computarizada: proceso, usos y riesgos

La tomografía computarizada es un examen muy útil en el diagnóstico de múltiples enfermedades, ya que muestra imágenes precisas de los órganos internos. ¿Deseas conocer su proceso, usos y riesgos? ¡Sigue leyendo!

Tomografía computarizada: proceso, usos y riesgos
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Los exámenes imagenológicos como la arteriografía y los rayos X son de utilidad en la evaluación de las estructuras internas del cuerpo. Otro muy empleado es la tomografía computarizada, la que analiza al cuerpo desde diferentes ángulos a través de rayos X, creando cortes transversales.

La tomografía computarizada es un método de escaneo no invasivo que genera una imagen bi o tridimensional de la estructura interna de un objeto. Este procedimiento es muy utilizado en la medicina para evaluar lesiones internas, sin embargo, otras áreas como la industria y la geología también lo emplean.

Múltiples investigaciones posicionan a la tomografía como uno de los métodos de estudio más prescritos en la actualidad. Este procedimiento ha avanzado desde su introducción en 1971, pasando de mostrar solo imágenes del encéfalo hasta ser capaz de escanear cualquier área anatómica.

¿Qué se evalúa en la tomografía computarizada?

El examen imagenológico en cuestión cuenta con una gran aplicación en diversas áreas de la medicina, como la oncología, la cardiología y la traumatología. El mismo puede emplearse en el diagnóstico y seguimiento de pacientes con diferentes cuadros clínicos. Además, es de utilidad en la planificación de radioterapias.

La tomografía computarizada muestra el estado tanto de los órganos blandos como del tejido óseo. En este sentido, es posible evaluar el hígado, los riñones o el cerebro y los huesos que los rodean, por lo que permite detectar con precisión múltiples alteraciones.

Este es el método de estudio predilecto en la evaluación de diversos cánceres, ya que confirma la presencia y localización de un tumor. También es posible estudiar las características del mismo, permitiendo observar su tamaño y su extensión hacia el tejido cercano.

Por otro lado, la tomografía también se emplea en el estudio de las lesiones de la columna vertebral y para evaluar la densidad ósea. Para finalizar, diremos que incluso tiene gran uso en la exploración de la cabeza, permitiendo detectar sangrados encefálicos.

Tomografía computarizada cerebral.
Si bien inició como un método diagnóstico solo para el encéfalo, en la década de 1970, hoy se emplea en casi cualquier área corporal.

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Preparación previa

Una tomografía computarizada es un procedimiento muy rápido y poco invasivo, por lo que no requerirás de una preparación previa minuciosa. Sin embargo, es importante que uses ropa cómoda, ya que es posible que necesites deshacerte de ella y colocarte una bata médica.

Los objetos metálicos pueden alterar la imagen mostrada en la tomografía, generando resultados poco fidedignos. En este sentido, deberás quitarte los anteojos, los aretes, los anillos, las perforaciones, las prótesis dentales o cualquier pieza metálica que poseas antes de la realización del examen.

En algunas personas puede ser necesario aplicar un medio de contraste para evaluar mejor un área determinada. Si este es tu caso, lo recomendable es que no bebas ni comas nada en las horas previas a la evaluación. Además, deberás notificar al médico en caso de que presentes alergias.

Las mujeres embarazadas y las personas con patologías cardíacas, renales o tiroideas deben informarle al especialista. Todas estas situaciones aumentan la probabilidad de padecer efectos adversos durante la evaluación y, en el caso puntual de las gestantes, hasta es una contraindicación.

¿Cómo es una tomografía computarizada?

El especialista pedirá que te desvistas y te proporcionará una bata médica. En el caso de no poseer una, deberás utilizar ropa holgada y sin ningún tipo de cierres metálicos. En caso de requerir un medio de contraste, el mismo deberá ser administrado por vía oral, endovenosa o a través de un enema.

El escáner de una tomografía es una máquina grande, en forma de rosquilla, con una cama y un túnel central. El médico indicará acostarse en la cama boca arriba, aunque en algunos casos será de lado o boca abajo. La cama puede tener correas y almohadas para mantener la posición correcta.

Al inicio de la tomografía computarizada la cama se moverá de forma rápida para determinar el área a escanear. Luego pasará lentamente a través del escáner para realizar las impresiones. En algunos casos, es necesario que la máquina realice varias pasadas.

Durante el examen es importante evitar los movimientos, ya que los mismos pueden generar errores en la impresión denominados artefactos. A veces se dará la indicación de contener la respiración durante algunos segundos.

Cuando finalice el examen deberás esperar un poco a que el médico confirme que las imágenes son de calidad. Los resultados están listos en poco tiempo y la evaluación suele tener una duración aproximada de 30 minutos.

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Posibles riesgos y complicaciones

Dentro de los riesgos a corto plazo en la realización de una tomografía computarizada destacan las crisis de ansiedad. Esta complicación es muy frecuente en las personas que sufren claustrofobia y en los niños pequeños, en quienes se suele administrar un sedante suave previo.

Por otro lado, este examen también expone a los pacientes a un tipo de radiación llamada radiación ionizante. Algunos estudios relacionan las dosis altas de este tipo de energía al desarrollo de mutaciones celulares. Sin embargo, las tomografías computarizadas emplean niveles muy bajos.

A pesar de la radiación emitida, la tomografía computarizada es un estudio muy frecuente y seguro, ya que los beneficios de su realización superan con creces a los riesgos. No obstante, los especialistas deben agotar las opciones que emitan menos radiación antes de indicarla.

Tomografía computarizada en un niño.
A los infantes se los suele sedar con un medicamento leve antes del estudio, de manera que no padezcan una crisis de ansiedad.

Entendimiento de los resultados de una tomografía computarizada

A los pocos minutos de finalizar el examen el radiólogo examinará los resultados correspondientes. Las imágenes suelen estar almacenadas en un archivo digital, por lo que deben visualizarse en una pantalla de computadora.

El radiólogo es el especialista encargado de supervisar e interpretar los exámenes, por lo que el mismo está en la capacidad de detectar cualquier anormalidad. Una vez analizados los resultados redactará un informe, el que deberá ser entregado al médico tratante.

Un procedimiento con más ventajas que riesgos

La tomografía computarizada es una prueba imagenológica que emplea rayos X simultáneos para observar los órganos blandos y el tejido óseo. Sin embargo, la misma somete a las personas hasta a 100 veces más radiación que unos rayos X tradicionales, lo que puede generar riesgos a largo plazo.

Las posibilidades de daño son mayores en los niños que en los adultos, ya que sus células cuentan con una reproducción acelerada. A pesar de todo, este examen sigue siendo empleado en la detección de múltiples enfermedades, puesto que los beneficios que tiene su realización superan en gran medida a los riesgos presentados.