
Seis de cada diez casos de cáncer de mama en República Dominicana se diagnostican en etapas avanzadas, una proporción que pone en evidencia las dificultades para detectar la enfermedad a tiempo y ampliar las posibilidades de intervención temprana.
La cifra volvió a cobrar relevancia durante una conferencia del ginecólogo obstetra Víctor Calderón, exdirector de la Maternidad de Los Mina, quien llamó a priorizar la mamografía y la atención médica ante cualquier señal de alerta.
Calderón explicó que el cáncer de mama puede avanzar sin provocar dolor, por lo que esperar a que aparezcan molestias no es una forma segura de detectar la enfermedad. Destacó que la mamografía permite identificar lesiones pequeñas que todavía no pueden palparse durante un examen físico.
«La mamografía lo detecta del tamaño así de un arrocito pequeño», expresó durante la actividad dirigida a empleados de la Universidad Nacional Evangélica (UNEV), recinto Santiago.
Entre las señales que requieren evaluación médica mencionó la aparición de bultos en las mamas, hundimientos en la piel o el pezón, cambios de coloración, variaciones en el tamaño o la forma de las mamas y secreciones sanguinolentas por el pezón.
El especialista advirtió que la enfermedad también puede presentarse en mujeres sin antecedentes familiares. Entre los factores de riesgo citó la edad, las mutaciones genéticas, los antecedentes familiares de cáncer de mama u ovario, el sedentarismo, el sobrepeso, el consumo de alcohol y el tabaquismo.
Calderón señaló que observar las mamas ayuda a reconocer cambios inusuales, pero no sustituye la evaluación médica ni los estudios de detección recomendados según la edad y los antecedentes de cada paciente.
Las opciones de tratamiento, agregó, dependen de las características del tumor y de la etapa en que se encuentre la enfermedad. Entre ellas figuran la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y los tratamientos hormonales.







